Más noticias de Chile

Chile desmantela ‘primera’ red de tráfico de armas contrabandeadas de EE.UU.

Las autoridades chilenas afirman haber descubierto la primera red internacional de tráfico de armamento que importaba armas de fuego de Estados Unidos para su reventa en el país suramericano, un ejemplo de cómo los grupos criminales de toda Latinoamérica han aprovechado la permisiva legislación de armas de fuego en Estados Unidos para proveer a la región de armas ilícitas. La división del crimen organizado de la Policía de Investigaciones de Chile desarticuló una red de tráfico de armas vinculada a tres cargamentos que contenían 18 armas de fuego, más de 1.000 cartuchos de munición, otros accesorios para armas de fuego y ocho automóviles de lujo que fueron incautados por la policía en el transcurso de una investigación de cuatro meses llamada “Operación Houston”, informó La Tercera. Según un comunicado de prensa del Servicio Nacional de Aduanas de Chile, la investigación se abrió en enero de 2018 luego de que las autoridades interceptaran un cargamento de cuatro pistolas automáticas en el aeropuerto internacional de la capital, Santiago. Las autoridades han relacionado los cargamentos con el grupo criminal conocido como “Los Pachucos”, que opera en la ciudad de Maipú, en la región central de Chile, justo al suroeste de Santiago, según La Tercera. El grupo ha estado implicado en delitos menores en el área desde la década de los noventa.       VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre tráfico de armas A principios de 2015, Los Pachucos supuestamente comenzaron a expandir su portafolio criminal. El jefe del grupo, Mauricio Pavez Becerra, se trasladó a Houston para aprovechar la laxitud en la legislación sobre armas en Estados Unidos y comenzar a enviar armas a Chile camufladas en dispositivos electrónicos, como reproductores de DVD y radios, según La Tercera. También se afirma que Los Pachucos se aliaron con un importador de autos chileno, llamado Fernando Cabrera, quien operaba en la ciudad portuaria de Arica, al norte, para introducir las armas al país. Según La Tercera, Pavez Becerra trasladaba las armas de Houston a Miami, donde un intermediario llamado Jean Pierre Allende Sáez las ocultaba en los interiores de los vehículos que se importaban a Chile en contenedores de transporte marítimo. Pavez Becerra supuestamente adquirió las armas por US$500 en Texas. Los Pachucos a su vez revendían las armas a un sobreprecio de 1’500.000 pesos chilenos (aproximadamente US$2.400) a delincuentes locales que actúan en Santiago y Valparaíso, a lo largo de la costa de Chile sobre el Pacífico, informó La Tercera. Las autoridades han acusado a doce personas de tráfico de armas, asociación ilícita y lavado de activos, entre otros cargos, según un comunicado oficial del Ministerio del Interior. Pero el intermediario entre Pavez Becerra y el importador chileno de autos sigue fugitivo en Estados Unidos, añadió La Tercera.

Análisis de InSight Crime

Aunque las autoridades chilenas sostienen que es la primera vez que descubren una red de tráfico de armas con conexión con Estados Unidos, la explotación de las permisivas leyes sobre armas en Estados Unidos y los métodos usados por la red de tráfico son en realidad bastante comunes en toda la región.       VEA TAMBIÉN: Noticias y perfil de Chile El tráfico de armas de fuego de Estados Unidos a Latinoamérica ocultos en cargamentos de otros productos con componentes metálicos es un método de uso frecuente entre los traficantes. Y ya antes otros contrabandistas han usado el agitado puerto de Miami, cuyo intercambio comercial con Latinoamérica es enorme. En febrero de 2017, por ejemplo, las autoridades estadounidenses desarticularon una red de tráfico que enviaba armas de fuego y municiones ocultas en paquetes de baterías de automóviles vacías de Miami a Maracaibo, en Venezuela. También el año pasado se descubrió una red de traficantes brasileños que enviaban armas a través de Miami.

Inseguridad en Haití posibilitó el surgimiento de red de tráfico de migrantes en Chile

Las autoridades de Chile han desmantelado una red transnacional que utilizaba agencias de viajes para traficar migrantes haitianos, lo que indica que los factores generadores de migración de Haití y el atractivo de Chile por su relativa estabilidad están haciendo a los migrantes cada vez más susceptibles de caer en las redes ilegales. El 17 de abril, las autoridades chilenas arrestaron a tres ciudadanos haitianos, uno peruano y otro chileno por su presunta participación en una red de tráfico de migrantes que utilizaba agencias de viajes legales para facilitar la entrada ilegal de miles de haitianos, según información de la Fiscalía General de Chile obtenida por el medio de noticias 24 Horas. Según BioBioChile, tres agencias de viajes ubicadas en Santiago de Chile, una de las cuales tenía además una oficina en la capital de Haití, Puerto Príncipe, están acusadas de cobrarles a los migrantes haitianos hasta US$2.000 por “paquetes turísticos” en los que prometían ayudarles a los migrantes a entrar a Chile como turistas con el fin de adquirir puestos de trabajo y visas para estadías largas. Los inmigrantes haitianos que adquirían estos planes llegaban al aeropuerto de Santiago con documentos que acreditaban sus boletos de avión y reservas de hotel, así como dinero en efectivo para demostrar que tenían fondos suficientes para visitar el país como turistas. Pero a su llegada, la red de tráfico despojaba a los migrantes de su dinero, los abandonaba y los dejaba sin hotel, perspectivas de trabajo, ni ayuda para obtener visa, como se les había prometido inicialmente. La Fiscalía General de Chile ha identificado a 48 migrantes haitianos que fueron víctimas de dicho esquema, y estima que entre 2.000 y 4.000 más pudieron haber sido engañados por la red de traficantes. Las autoridades estiman que estos últimos ganaban hasta US$160.000 por semana. La investigación surgió a raíz de la polémica en torno a un video que circuló ampliamente en las redes sociales en el mes de febrero, en el que se denunciaba que había grandes cantidades de migrantes haitianos que estaban ingresando a Santiago por vía aérea con la intención de quedarse más tiempo del permitido por las visas de turista. En marzo, los haitianos que dijeron haber sido víctimas de la red de tráfico realizaron una protesta que generó más atención en torno al tema. El mismo día de los arrestos, Chile anunció reformas a las leyes inmigratorias del país, que afectarán la entrada de ciudadanos haitianos a partir de julio. Los cambios restringirán las visitas turísticas de los haitianos a 30 días, en lugar de 90, y establecerán nuevas rutas legales para que algunos haitianos adquieran visas de “reunificación familiar humanitaria” de un año de duración. Los crímenes de tráfico de personas se han triplicado en Chile en los últimos cinco años, pasando de 56 casos en 2013 a 183 en 2017, según un estudio de la policía civil del país, mencionado por El Mercurio.

Análisis de InSight Crime

El desmantelamiento de una red de tráfico de haitianos en Chile con la falsa promesa de ofrecer empleos y visados es un claro ejemplo de los esquemas con los que probablemente se seguirá engañando a los migrantes a medida que empeoran las condiciones en Haití y se eliminan las protecciones migratorias en otras partes de la región. Los haitianos son actualmente una de las poblaciones inmigrantes con más rápido crecimiento en Chile. En 2017 entraron al país más de 100.000 haitianos, dos veces la cantidad que ingresó en 2016, según la policía de inmigración de Chile. A pesar de los recientes intentos del país austral por controlar el ingreso de migrantes ilegales haitianos, es probable que la ola de migrantes que huyen de la isla continúe creciendo, dado el empeoramiento de la situación de seguridad.       VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre la trata de personas El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas realizó recientemente una votación para extender el mandato de una misión especial con la que se pretende ayudar a Haití a profesionalizar a su policía nacional y fortalecer su sistema judicial. La decisión generó desacuerdos en torno a si la inseguridad de Haití plantea una amenaza internacional. Estados Unidos ha presionado para que se amplíe el despliegue de las fuerzas de seguridad de la ONU en Haití. Pero a pesar de las constantes preocupaciones por las condiciones en la isla, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS por sus iniciales en inglés) recientemente les quitó la protección temporal a casi 60.000 inmigrantes haitianos, aduciendo que en su país ya existen mejores condiciones (una afirmación que parece contradecir los mismos documentos internos de dicho departamento). Recientemente han surgido nuevos temores por la situación de seguridad de Haití, tras la reincorporación de las fuerzas armadas del país, que fueron disueltas en 1995 después de un largo prontuario de participación en golpes de Estado, corrupción y violaciones a los derechos humanos. Varias personas nombradas en altos niveles de mando dentro de la nueva institución prestaron sus servicios durante la violenta dictadura de los noventa. Es muy probable que estas condiciones sigan alentando a los crecientes números de haitianos a buscar el llamado “sueño chileno“, generando nuevas oportunidades para los grupos criminales que buscan beneficiarse de la desesperación de los migrantes.

Balance de InSight Crime sobre homicidios en Latinoamérica en 2017

Máximos y mínimos históricos y unas cuantas sorpresas: 2017 resultó ser un año excepcional en términos de tasas de homicidios para muchos países de Latinoamérica y el Caribe. Una vez más, InSight Crime presenta su resumen anual de homicidios para dar una visión global de las tasas de homicidios en toda la región.

Venezuela: 89 por 100.000

Puede no ser sorpresa dado el escalamiento de las crisis que enfrenta, pero Venezuela encabeza la clasificación de este año como el país más homicida de la región. El gobierno venezolano lleva más de una década sin divulgar estadísticas nacionales sobre homicidios, pero el Observatorio Venezolano de Violencia ofrece estimativos no oficiales que en general se consideran confiables. El informe más reciente del observatorio señala que hubo un total de 26.616 homicidios en Venezuela a lo largo del año, incluyendo 5.535 a manos de las fuerzas de seguridad. En abril de 2017, una organización no gubernamental mexicana que prepara un escalafón anual de las ciudades más homicidas del mundo colocó de nuevo a Caracas, capital de Venezuela, en el primer lugar de la lista, con una tasa de homicidios estimada de 130 por 100.000 habitantes.

El Salvador: 60 por 100.000

El jefe de la Policía Nacional de El Salvador Howard Cotto anunció que en el país ocurrieron un total de 3.947 homicidios en 2017, lo que arroja una tasa de 60 muertes violentas por cada 100.000 habitantes. Esa cifra es considerablemente alta para los estándares globales, pero constituye una caída notable respecto a la tasa de 2016, de 81,2 por 100.000 habitantes, que había llevado a El Salvador a encabezar el balance de homicidios de 2016. Aunque el país mejoró su situación de seguridad en 2017 en comparación con los dos años anteriores, siguen presentándose problemas de fondo con las prioridades de las autoridades de orden público y las acciones de las fuerzas de seguridad. Más aún, solo el 12 por ciento de salvadoreños cree que el crimen se redujo en 2017, según una encuesta reciente. Alrededor de dos terceras partes de los encuestados creen que este aumentó.

Jamaica: 55,7 por 100.000*

La situación de seguridad en Jamaica mantuvo una tendencia de deterioro en 2017, alimentada en parte por la desestabilización de las acciones del gobierno contra las pandillas, incluyendo el publicitado lanzamiento de un nuevo plan de seguridad urbana a pesar de sus profundas fallas. Un total de 1.616 homicidios se registraron a lo largo de 2017, casi 20 por ciento por encima del año anterior. La isla ya había tenido un incremento de 11 por ciento en los homicidios en 2016 en comparación con 2015, y una oleada de violencia a comienzos de 2018 indica que puede mantenerse la tendencia al alza en las tasas de homicidios en Jamaica.  

(Mapa de InSight Crime mostrando las tasas de homicidios en Latinoamérica y el Caribe. Haga clic en la imagen para verla ampliada)

Honduras: 42,8 por 100.000

El fin de año resultó más bien turbulento para Honduras, cuando el país se sumió en otra crisis política. Y aun así, el saldo anual de muertes violentas en Honduras bajó en 26 por ciento, de 5.150 en 2016 a 3.791 en 2017, equivalente a una tasa de homicidios de 42,8 por 100.000 habitantes. Las autoridades dijeron que las cifras de 2017 marcaron los índices de homicidios más bajos de la década en Honduras. La pregunta ahora es si el país logrará afianzar esas ganancias, o si la crisis política impulsará a la administración cuestionada a volver a adoptar políticas de seguridad contraproducentes, abandonando o descuidando cruciales reformas de largo plazo.

Brasil: 29,7 por 100.000

Una cifra pasmosa, de 61.283 personas —siete víctimas por hora— suman las víctimas de homicidio en el país con más habitantes de Latinoamérica en 2016, el último año del que hay cifras nacionales disponibles sobre homicidios. Según el Foro Brasileño de Seguridad Pública, recopilador de los datos, el país tuvo una tasa de homicidios de 29,7 por 100.000 habitantes en 2016, un incremento de 4 por ciento en comparación con 2015. Un síntoma de la crisis de seguridad en Brasil es el desmoronamiento de la relación entre las fuerzas de seguridad y grandes grupos de población, en especial los más desfavorecidos. En 2016, 4.222 ciudadanos cayeron muertos en operativos de seguridad, aunque también hubo un total de 453 soldados y agentes de policía asesinados. Aunque aún no hay cifras nacionales de homicidios para 2017, la investigación de InSight Crime señala de manera contundente que la situación de seguridad en Brasil ha seguido deteriorándose y puede continuar así en el corto plazo.

Guatemala: 26,1 por 100.000

Guatemala tuvo un total de 4.409 homicidios durante 2017, según un informe anual de la policía, que resultó en una tasa de homicidios de 26,1 por 100.000 habitantes. Esto representa un leve descenso respecto al índice de 27,3 en 2016, cifra mucho menor que la de sus otros dos vecinos en el Triángulo Norte: Honduras y El Salvador. Sin embargo, como lo registró InSight Crime este año tras una extensa investigación en Guatemala, aún hay mucho por mejorar, pues las fallas en la recolección y análisis de los datos de homicidios no permiten estimar con precisión las causas de la violencia, las cuales darían a las autoridades elementos para refinar sus políticas de seguridad.

Colombia: 24 por 100.000

En 2017, la tasa de homicidios en Colombia cayó a su nivel más bajo en 42 años, según lo anunció el presidente Juan Manuel Santos, cuando proclamó que el país andino había logrado preservar su frágil paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el primer aniversario de los acuerdos de paz. Sin embargo, persisten retos como el asesinato selectivo de activistas sociales, y las autoridades aún registraron un total de 10.617 homicidios entre enero y noviembre de 2017.  

México: 22,5 por 100.000*

Para noviembre, 2017 ya se situaba como el año con el mayor número de muertes violentas en la historia reciente registrada en México, con archivos que se extienden a las dos últimas décadas. Al incluir el saldo de homicidios de diciembre, el total de víctimas sumó 29.168 en todo el año, con casi 26.000 investigaciones por homicidio abiertas. El número de víctimas cercano a 30.000 indica una tasa de homicidios de 22,5 por 100.000 ciudadanos, bastante por encima del índice de 16,2 en 2016. La tasa de homicidios en México es relativamente baja en el contexto regional, pero el país vive la intensificación de una crisis de seguridad de larga data con el caos introducido en el hampa por la fragmentación de los grupos criminales. Un informe anual de Semáforo Delictivo y Lantia Consultores estima que el porcentaje de homicidios relacionados con el crimen organizado aumentó drásticamente en 2017 para representar el 75 por ciento del total de homicidios en ese año. Las autoridades se han visto en dificultades para formular una respuesta sólida al aumento de la violencia criminal. De hecho, como lo dejó en evidencia la nueva ley de seguridad del país, México sigue avanzando en la militarización de sus iniciativas de seguridad, pese al hecho de que por años dicha política ha demostrado ser contraproducente y lesiva para los derechos humanos.

Puerto Rico: 19,7 por 100.000*

Con 671 homicidios registrados en el año, Puerto Rico vio una leve reducción de su conteo anual de muertes violentas, lo que pone la tasa de homicidios en la isla en poco menos de 20 por 100.000 habitantes. Desafortunadamente la nación isleña arrancó el nuevo año con el pie equivocado, con una oleada de asesinatos y agentes de policía en huelga, que forzaron la renuncia de la jefa de policía de Puerto Rico. Un devastador huracán en septiembre de 2017 agotó los recursos de las fuerzas de seguridad, con alertas de fuentes policiales sobre probables picos de violencia a raíz del caos generado por la tormenta.  

República Dominicana: 14,9 por 100.000*

Pese a la evidencia de aumento de las actividades de narcotráfico en el país isleño, el índice de homicidios parece haberse mantenido estable este año, con 1.198 homicidios registrados en los primeros nueve meses de 2017, poco menos que la cifra de 1.201 en 2016. Usando una proyección basada en esa cifra, estos números parciales arrojarían una tasa estimada de 14,9 homicidios por 100.000 para 2017.

VEA TAMBIÉN: El Caribe tiene un ‘problema de violencia’ no de ‘crimen’: informe

Costa Rica: 12,1 por 100.000

Las cifras preliminares de las autoridades costarricenses indican que el país tuvo 603 homicidios durante 2017, para una tasa de 12,1 homicidios por 100.000 habitantes, el mayor número en la historia del país centroamericano, tradicionalmente considerado pacífico. En medio de señales de expansión de la participación del país en el tráfico transnacional de estupefacientes, las autoridades se han apresurado a culpar al crimen organizado por el aumento en la violencia. Un estimado de 25 por ciento de los homicidios de 2017 estaban asociados al tráfico de drogas, según las autoridades, y otra mitad se atribuyó a “ajustes de cuentas”. Pero aunque las actividades de narcotráfico pueden ser responsables del aumento de la violencia, la falta de retrospectiva y una metodología vaga debilita los intentos de las autoridades de atribuir la culpa al crimen organizado. Y aunque es innegable que la tendencia de homicidios en Costa Rica presenta pequeños incrementos en los últimos años, el país mantiene una de las tasas de homicidios más bajas de la región.

Panamá: 10,2 por 100.000*

El último informe sobre homicidios de la Fiscalía General de Panamá indica que se registró un total de 383 asesinatos entre enero y noviembre de 2017. Una extrapolación del promedio mensual indicado por esas cifras pone a Panamá con una tasa de homicidios aproximada de 10,2 por 100.000 habitantes al cierre de 2017, ligeramente superior a la tasa del año anterior, de 9,3. La estrategia del gobierno para combatir la violencia asociada a la delincuencia sigue siendo algo oscura. Aunque el presidente Juan Carlos Varela ya había indicado que podría adoptar más políticas antipandillas de línea dura, también ha hablado de la necesidad de tratar los motivadores socioeconómicos del delito.

Paraguay: 9,8 por 100.000

El ministerio del interior en Paraguay anunció en septiembre de 2017 una tasa de homicidios de 9,8 para el primer semestre del año, casi 6 por ciento por debajo del mismo periodo del año anterior. Entre enero y junio se registró un total de 278 decesos por causas violentas. El gobierno aún no divulga las cifras del segundo semestre de 2017. La estadística anual más reciente, sin embargo, permite ver un ligero incremento en 2016 en comparación con 2015, cuando el conteo nacional de homicidios subió de 617 a 669. Aunque la tasa de homicidios en Paraguay es baja en el contexto regional, las autoridades están preocupadas por la creciente presencia del grupo criminal más poderoso de Brasil, el Primer Comando de la Capital (Primeiro Comando da Capital – PCC), a quien se han atribuido episodios de violencia extrema en Paraguay, incluyendo un histórico y sangriento robo de banco en abril de 2017.

Bolivia: 8,5 por 100.000

El viceministro de seguridad ciudadana de Bolivia Carlos Aparicio afirmó en julio de 2017 que su país había logrado disminuir su tasa de homicidios de 10,8 a 8,5 por 100.000. Desde entonces las autoridades no han divulgado nuevas cifras de homicidios para 2017. Al igual que en Paraguay, las autoridades bolivianas han expresado su preocupación por la expansión del PCC de Brasil en el país. Sin embargo, no es claro cómo esa situación pueda afectar las tendencias de homicidios en Bolivia.

Uruguay: 7,8 por 100.000*

Pese a una baja inicial de 7,1 por ciento en las cifras de homicidios durante el primer semestre de 2017, Uruguay parece haber cerrado el año con un alza en su tasa de homicidios. Las autoridades aún no divulgan estadísticas de homicidios de todo el año, pero el ministro del interior Eduardo Bonomi confirmó la veracidad de las cifras de homicidios divulgadas a comienzos de diciembre por el observatorio de seguridad del partido Colorado de Uruguay, que denunció que 246 homicidios ocurrieron entre enero y noviembre de 2017. Más adelante el observatorio anunció una cifra anual de homicidios —no confirmada por las autoridades— de 274 para 2017, que arrojaría una tasa de homicidios aproximada de 7,8 por 100.000 habitantes, 5 por ciento más que en 2016. Como lo informó InSight Crime, Uruguay enfrenta problemas de seguridad asociados al narcotráfico en Montevideo, capital y principal centro urbano del país, así como una creciente sofisticación de las redes criminales que han echado raíces alrededor de los clubes de fanáticos del fútbol.

Perú: 7,7 por 100.000

La tasa de homicidios de Perú mostró un leve incremento en 2016, año del que se dispone de los datos más recientes. En julio de 2017, las autoridades anunciaron una tasa anual de homicidios de 7,7 por 100.000 en 2016, con 2.435 personas asesinadas. Esas cifras muestran un ligero aumento sobre la tasa de homicidios de 2015, que se situó en 7,2 por 100.000. Pese a la tasa de homicidios relativamente baja en el país andino, este sigue enfrentando amenazas a la seguridad, desde grupos narcotraficantes hasta otras redes criminales.

Nicaragua: 7 por 100.000*

Nuevamente las autoridades nicaragüenses se atribuyeron el crédito de tener la tasa de homicidios más baja de Centroamérica. El país tuvo únicamente 431 homicidios en 2017, lo que arroja una tasa estimada de 7 por 100.000. Las autoridades han afirmado que el éxito en sus esfuerzos por suprimir el crimen organizado permitieron mantener bajos los niveles de violencia. Pero hay evidencia de que algunos poderosos grupos criminales operan en Nicaragua, aunque generan menos violencia que en los países vecinos.

Argentina: 6 por 100.000

Desde la elección del presidente Mauricio Macri a finales de 2015, Argentina comenzó a reconstruir su capacidad para generar datos oficiales, luego de años de un apagón estadístico, en el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Como resultado de eso, las estadísticas de homicidios más recientes son las correspondientes a 2016. Esas cifras indican una tasa de homicidios de 6 por 100.000 habitantes en 2016, período durante el cual se registraron 2.605 homicidios. Esto es poco menos que la tasa anual de homicidios de 2015, de 6,6 por 100.000. Con esto Argentina se mantiene como uno de los países con menos muertes violentas de la región, pese a un fuerte e incluso alarmista discurso oficial sobre temas de seguridad y narcotráfico.

Ecuador: 5,8 por 100.000

Con 957 homicidios registrados, apenas tres menos que en 2016, Ecuador tuvo la segunda tasa de homicidios más baja en 2017, con 5,8 por 100.000 ciudadanos. Pese a haberse convertido en una vía de tránsito importante para la cocaína por sus ventajas geográficas —entre ellas su proximidad con Colombia, el mayor centro de producción de coca del mundo— Ecuador parece encaminada a lograr el objetivo de las autoridades de reducir la tasa de homicidios a 5,2 para 2021.

Chile: 3,3 por 100.000*

Chile es una vez más el país menos homicida de Latinoamérica, con solo 550 homicidios registrados entre enero y noviembre de 2017, según datos oficiales de la policía obtenidos por InSight Crime. El promedio mensual de homicidios que esta cifra indica sugiere que el país del Cono Sur cerró 2017 con cerca de 600 asesinatos, y una tasa de poco menos de 3,3 por 100.000 habitantes. Esto representa un ligero incremento sobre 2016 y 2015, cuyos índices respectivos fueron 2,7 y 2,9, pero permite a Chile gozar de datos de seguridad muy por encima de la gran mayoría de sus contrapartes regionales. * Las tasas de homicidios calculadas por InSight Crime se basan en el número de homicidios registrados y en el total de población estimada para 2017, según la Oficina de Referencia Poblacional (Population Reference Bureau).

Escándalos de corrupción policial golpean buena reputación de fuerzas de Ecuador y Chile

En Ecuador y Chile, dos de las instituciones de policía más confiables de Latinoamérica han sido golpeadas por escándalos de corrupción recientes, un recordatorio de que incluso las fuerzas de seguridad más respetadas en la región están lejos de ser perfectas.

La policía nacional de Ecuador se encuentra sumida en uno de los casos de corrupción más graves de la historia reciente de esa institución.

Se dice que el comandante en jefe y otros oficiales de policía de alto rango aprobaron el traslado de otros oficiales a diferentes ciudades a cambios de sobornos que oscilan entre US$1.500 y US$4.000, informó El Comercio en junio. Según el medio de periodismo investigativo ecuatoriano Plan V, entre 2014 y 2015 se procesaron más de 47.000 pases, que supuso al grupo unos US$16 millones, según El Comercio.

Más aún, entre 2013 y 2017, casi 1.000 agentes de la policía nacional ecuatoriana fueron destituidos, según información de El Telégrafo. Poco menos de la mitad de ellos fueron despedidos por presunta conducta criminal. Más recientemente, se dio de baja a dos agentes luego de que cargaran 85 kilogramos de cocaína en un vehículo de patrulla, mientras que otros dos fueron despedidos por liderar supuestamente una red de extorsión.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre reforma policial

Entretanto, en Chile, los arrestos se siguen sumando mientras se revela un escándalo de fraude por varios millones de dólares en el cuerpo de la policía nacional del país, conocido como los Carabineros.

Veintiuna personas han sido implicadas en la última serie de capturas, lo que aumenta a 118 el total de los presuntos implicados en el escándalo, informó La Nación. El escándalo de malversación desvió presuntamente hasta 25 mil millones de pesos chilenos (alrededor de US$40 millones) de las arcas de la institución a las cuentas personales de los agentes investigados.

En la audiencia de comienzos del año, el fiscal chileno Eugenio Campos calificó el escándalo como “la malversación más grande de la historia de Chile”.

Análisis de InSight Crime

Los cuerpos de policía de Chile y Ecuador gozan ampliamente de buena reputación, como dos de las instituciones de orden público más profesionales y confiables de Latinoamérica. En el pasado, la fuerza de policía de Ecuador fue descrita incluso como un “modelo a seguir en la región”. Los dos países también ostentan unas de las tasas de homicidios más bajas de la región, lo que suele usarse como indicador de la eficacia de la policía.

Sin embargo, encuestas recientes muestran que los ciudadanos sienten que la corrupción empeora en Latinoamérica y las fuerzas de policía tienden a ser los primeros organismos golpeados por la corrupción del crimen organizado. Aunque los escándalos recientes en los países suramericanos son ejemplos de esquemas de corrupción interna, en oposición a la cooptación por parte de grupos externos, la aparente voluntad de involucrarse en actos corruptos por parte de grandes segmentos de ambas fuerzas indica que pueden ser susceptibles a la influencia externa.

VEA TAMBIÉN: De Chile a México: lo mejor y lo peor de la policía latinoamericana

Tanto Chile como Ecuador son puntos de trasbordo importantes para el tráfico global de cocaína. Es posible que el auge en la producción de cocaína en la región andina dé a los grupos criminales de ambos países mayores recursos que puedan emplear para intentar cooptar a los organismos de seguridad.

La policía nacional de Ecuador está casi indiscutiblemente en mayor riesgo que los Carabineros de Chile. Varios decomisos recientes de varias toneladas indican que el país está aumentando su importancia en el tráfico global de drogas. Corromper a las fuerzas de seguridad, lo que los grupos criminales han hecho en el pasado en Ecuador, es muchas veces la base para que estos grandes cargamentos logren pasar.

Los grupos criminales también parecen estar aumentando sus actividades en Chile. Un informe reciente documentó un explosivo crecimiento de la circulación de cigarrillos de contrabando en los últimos años, que se relaciona con organizaciones criminales sofisticadas, cuya operación por lo general depende de la complicidad de agentes de seguridad. También se ha desmantelado unos 20 laboratorios de cocaína en Chile durante el último año, lo que señala una posible evolución del rol del país de punto de consumo y trasbordo de narcóticos para incluir las operaciones de producción.

Informe indica rápido crecimiento de contrabando de cigarrillos en Chile

Un nuevo informe señala que el contrabando de cigarrillos en Chile ha aumentado exponencialmente en los últimos cinco años, una señal de cuán rentable es esta actividad ilegal para los grupos del crimen organizado.

La oferta de cigarrillos ilegales en Chile se ha incrementado en 386 por ciento desde 2012, según un informe del Observatorio del Comercio Ilícito (OCI), entidad que hace parte de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile.

Hacia finales de 2016, el estudio calculaba que el 15,4 por ciento de los cigarrillos en Chile eran ilegales, y que el negocio ilícito generó pérdidas en ingresos fiscales por más de US$290 millones al año.

Se estima que Santiago es el destino de un 15 por ciento de los cigarrillos ilegales en el país, pero las ciudades del norte también son centros del contrabando. Por ejemplo, en el puerto de Arica, el informe del OCI calcula que el 84,1 por ciento de los cigarrillos en el mercado tienen un origen ilícito.

No solo el comercio ilegal constituye una amenaza a los negocios legales, sino que también parece tener conexión con sofisticadas redes criminales.

“nos preocupa la manera en cómo entran al país este tipo de mercancías que es a través del contrabando; un fenómeno que […] está directamente relacionado al financiaciamiento del terrorismo”, comentó el delegado del OCI Jorge Lee en declaraciones reproducidas por BioBio.

Sin duda, el comercio de cigarrillos ilegales “muchas veces es el último eslabón en la cadena de redes criminales transnacionales”, agregó Lee.

Se estima que el 78 por ciento de los cigarrillos ilegales en Chile proceden de tres marcas: Fox, de Paraguay; Pine, de Corea del Sur y Jaisalmer, de India.

Análisis de InSight Crime

El contrabando de cigarrillos puede no ser tan notorio como otras actividades criminales, pero representa una enorme fuente de ingresos para el crimen organizado en Latinoamérica. Según cálculos citados en 2014 por la publicación del ejército estadounidense Diálogo, el comercio ilícito de cigarrillos en combinación con el comercio de licores de contrabando puede generar miles de millones de dólares anuales a los grupos criminales en la región.

Además, no es sorpresa el hecho de que Paraguay tenga una gran participación en los cigarrillos ilegales que se comercializan en Chile. Como ya lo había observado InSight Crime, el contrabando de cigarrillos paraguayos ha sido una fuente de ingresos clave para los grupos del crimen organizado en la región.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre contrabando

En México, por ejemplo, los cigarrillos procedentes del Paraguay, que se venden en el mercado negro, han sido la fuente de financiación de grupos criminales como Los Zetas y el Cartel de Sinaloa. En Colombia, se dice que los frentes 59 y 19 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han usado el comercio ilícito de tabaco para lavar dinero de las drogas, al igual que un grupo criminal dirigido por Marcos Figueroa, alias “Marquitos“, que ahora se cree que hace parte de la organización criminal Los Urabeños.

Laboratorio de cocaína en Chile vinculado a Bolivia indica evolución criminal

Las autoridades chilenas han desmantelado otro laboratorio de cocaína, que era utilizado por un grupo de bolivianos y chilenos para procesar la droga en su forma líquida, lo que sugiere que el papel de Chile en el tráfico de drogas puede estar evolucionando más allá de ser un punto de transbordo.

Tras una investigación de seis meses, la policía chilena confiscó más de 530 kilogramos de cocaína y desmanteló un gran laboratorio de procesamiento de cocaína en la ciudad de Nancagua, a unos 200 kilómetros al sur de la capital, Santiago, informó Publimetro el 28 de marzo.

Además de la incautación de 450 kilogramos de cocaína líquida y 85 kilogramos de base de cocaína, las autoridades arrestaron a cuatro chilenos que supuestamente traficaban el producto en el país y a dos bolivianos que procesaban la droga en su forma líquida. La policía encontró además precursores químicos necesarios para procesar la droga en su forma líquida, informó Cooperativa.

Carlos Yánez, jefe de la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado, dijo que el grupo criminal también estaba involucrado en la distribución de una parte de la producción en el área metropolitana de Santiago, según Publimetro.

El funcionario también señaló que este es el cuarto laboratorio de cocaína desmantelado en el país este año. Otros 16 laboratorios fueron descubiertos el año pasado.

Análisis de InSight Crime

El tamaño del laboratorio desmantelado recientemente, junto con el hecho de que cerca de 20 instalaciones similares han sido descubiertas en el último año, sugieren que el papel de Chile en el tráfico de drogas podría estar evolucionando más allá de ser un país de transbordo, con un gran mercado de consumo interno. En lugar de importar cocaína refinada para venderla  en Chile, los grupos criminales parecen estar refinando la droga ellos mismos.

La estructura desmantelada parece haber explotado el mercado de consumo local de Chile, uno de los más grandes de Latinoamérica, con el fin de distribuir parte de las drogas que ingresan al país. Esto lo podrían haber realizado vendiendo directamente la pasta de coca —una forma barata de la droga cuyo consumo generalizado se ha convertido en un serio desafío para muchos países suramericanos— o  refinar el producto en cocaína en polvo, que se puede vender a un precio más alto.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre Chile

La cocaína líquida confiscada, sin embargo, estaba casi con toda seguridad destinada a la exportación. Esta forma de la droga, que fue descubierta en 2011 en Bolivia según BBC Mundo, es mucho más difícil de detectar por las autoridades, y les hace más fácil a los traficantes pasar sus productos a través de las fronteras. Además, según algunos informes, el papel de Chile como punto de transbordo ha estado creciendo.

Pero si la base de cocaína y los dos especialistas en química provienen de Bolivia, es sorprendente que los sospechosos hayan decidido procesar la droga en su forma líquida en Chile en lugar de hacerlo en Bolivia, lo que probablemente habría hecho el contrabando del producto a través de la frontera menos riesgoso.

Una de las razones que puede explicar esta decisión es la accesibilidad que hay en Chile de los precursores químicos necesarios para el procesamiento de la droga, en parte debido a la gran industria química del país. Pero aunque los precursores de Chile eran tradicionalmente enviados a los países productores de coca en el norte —en especial Bolivia y Perú—, el total de 20 laboratorios desmantelados desde 2016 sugiere que esta tendencia puede estar cambiando, y que Chile puede convertirse en un país importante para el procesamiento en la cadena del comercio de drogas, además de ser un punto de consumo y transbordo. 

De Chile a México: lo mejor y lo peor de la policía en Latinoamérica

0

Una red de malversación descubierta dentro de la elogiada policía de Chile demuestra que la corrupción puede corroer incluso los organismos de seguridad que más confianza generan en Latinoamérica. InSight Crime reúne una selección de los mejores —y los peores— cuerpos de policía de la región.

Chile

17 03 16 policia chileLos Carabineros de Chile —la fuerza policial que posiblemente goza de la más alta calificación de confianza en la región— han empañado su reputación en un sorprendente caso de fraude de alto vuelo. Para el 10 de marzo, por lo menos 10 agentes habían salido de la fuerza, incluyendo a un general y a un capitán, luego de revelaciones de que una red corrupta había desviado cerca de US$12 millones del organismo entre 2010 y 2015. Las investigaciones revelan que este grupo transfirió dineros de una cuenta bancaria institucional a sus cuentas particulares. Se espera la expulsión de más agentes con el avance de las investigaciones internas y judiciales.

Este escándalo no es el único que golpea las instituciones de mayor confianza en Chile en los últimos meses, y algunos observadores creen que no serán los últimos. El ejército —considerado menos corrupto que la policía, según una encuesta pública— se vio sacudido el año pasado por otro caso de fraude interno apodado el “Milicogate”, en el que los oficiales presuntamente malversaron más de US$8 millones en fondos de la institución.

 

 

Nicaragua

17 03 16 policia nicaragua

Los nicaragüenses tienen un alto grado de confianza en su cuerpo de policía. Pero eso no significa necesariamente que el público crea que los agentes no participen en actividades deli

ctivas. Más de la mitad de la población cree que los intereses criminales han corrompido un cuerpo de policía que pese a eso sigue considerándose digno de confianza. De hecho, la policía nicaragüense es conocida por colaborar con narcotraficantes y grupos de robo de estupefacientes.

Una reforma policial en 2014, dirigida por el presidente Daniel Ortega, su “comandante supremo”, ha desatado temores de que esta aparente politización pueda debilitar la integridad de la fuerza.

Pero los elevados niveles de confianza del público en la policía nicaragüense son quizás más sorprendentes si se considera el gran número de denuncias por abusos contra los derechos humanos que recibe este organismo en comparación con otros organismos del estado. 

 

Ecuador

17 03 16 policia Ecu

Aunque no goza de tanta estima como la policía de Chile o Nicaragua, la confianza en los agentes de policía de Ecuador se sitúa casi en el doble del promedio regional, y se ha descrito a la fuerza como un “modelo para la región” que deben seguir los líderes latinoamericanos. La tasa de homicidios de Ecuador, que se sitúa entre las más bajas de la región, ha sido considerada un indicador de la eficiencia policial.

Una reforma policial a gran escala en años recientes ha mejorado el entrenamiento y los salarios de la policía y, lo que puede ser más importante, ha afianzado las relaciones entre la policía y la comunidad. Sin embargo, no es claro exactamente cuánto de las tácticas policiales ha contribuido a reducir los crímenes violentos en el país.

Aun así sigue habiendo problemas serios dentro de la institución; entre 2013 y 2016 se expulsó a 866 agentes de policía, según un reciente informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre las prácticas de derechos humanos para 2016. En el pasado, agentes de policía activos y en retiro han resultado detenidos o sentenciados por esquemas de corrupción y crimen organizado.

 

Costa Rica

17 03 16 policia CR1

Costa Rica tiene uno de los cuerpos de policía que más confianza generan en Latinoamérica. Y en comparación con otros países centroamericanos, muchos costarricenses no sienten que su policía esté implicada en actividades criminales. Sin embargo, esto puede cambiar con el mayor control que alcanzan los grupos locales y la adopción del modus operandi de capos más poderosos, mientras que el volumen de estupefacientes que afluye al país parece ir en aumento. Una indicación de los nexos criminales de la policía local se reveló a finales de 2016, cuando por lo menos diez agentes de policía ticos fueron detenidos en una operación contra una red transnacional de drogas.

Más aún, las fuerzas de seguridad de Costa Rica se han visto en jaque por la abrupta escalada de la violencia relacionada con las drogas, que ha originado cambios en las pandillas autóctonas, y ha respondido con medidas que pueden ser alarmantes. Hacia finales de 2017, el gobierno espera reforzar las filas de la policía recortando el tiempo de entrenamiento, una medida que corre el riesgo de debilitar la eficiencia y la integridad de la fuerza.

 

Los peores

Honduras

17 03 16 policia honduras

Es posible que Honduras tenga el cuerpo de policía más corroído por la delincuencia y el que menos confianza genera en la región, según las encuestas de percepción del público. En 2016, sin embargo, el país tomó algunas medidas para poner su casa en orden.

El país implementó una reforma policial amplia luego de acusaciones de que altos oficiales habían tramado el asesinato del zar de la droga del país siguiendo órdenes de narcotraficantes. La comisión de reforma hizo grandes avances, y para comienzos de 2017 se decía que había obligado a más de 2.500 agentes a dejar sus cargos, casi el 20 por ciento de la institución.

Sin embargo, este proceso de investigación ya ha encontrado resistencia, pues casi de  inmediato la comisión de reforma comenzó a recibir amenazas de muerte.

Similar a lo sucedido en Costa Rica, sin embargo, la comisión de reforma en Honduras busca aumentar los números de la policía y para 2022 haber duplicado el pie de fuerza actual, lo cual puede ser contraproducente, si se bajan los estándares.

Hay mucho en juego en esta reforma para generar cambios a largo plazo. En el pasado, fallidas purgas han dado paso a la creación de nuevas fuerzas élite, como la Policía Militar (PMOP), que despierta más confianza entre los hondureños que cualquier otra fuerza de seguridad. Pero esta militarización de la seguridad pública ha motivado abusos fatales y casos de impunidad evidente, según un Informe de Derechos Humanos de Estados Unidos.

México

17 03 16 policia mexicoEn México, el crimen organizado ha permeado profundamente las instituciones de policía. Las fuerzas municipales son probablemente las más carcomidas, y en el pasado han actuado como escuadrones de la muerte particulares para alcaldes con nexos con drogas. Este fue presuntamente el caso en la tan recordada desaparición de 43 estudiantes en el estado de Guerrero.

El Informe de Derechos Humanos de Estados Unidos afirma que la policía estatal y local “estuvo implicada en secuestro, extorsión y en la protección del crimen organizado y narcotraficantes, actuando directamente o en su nombre”.

Más aún, se dejó en el servicio a agentes de policía que no pasaron los procedimientos de control, añade el informe.

Esta corrosión ha tenido repercusiones en la guerra que libra México contra las drogas, cada vez más militarizada. Pese a ser responsables de un sinfín de abusos contra los derechos humanos, el ejército sigue siendo la institución que mayor confianza inspira en la lucha contra el crimen organizado, y es probable que esto siga siendo así, mientras la policía no sea una fuera más confiable y eficiente.

República Dominicana

17 03 16 policia DRUna de las fuerzas más notoriamente corruptas de Latinoamérica, a la policía dominicana se la ha acusado de todo, desde corrupción menor hasta el manejo de redes de narcotráfico propias.

El Departamento de Estado de Estados Unidos también señala que en 2016 “agentes de policía se pusieron como objetivo particular los inmigrantes indocumentados de ascendencia haitiana para extorsionarlos amenazándolos con deportarlos”. Según el informe, sin embargo, los esfuerzos judiciales se ven entorpecidos por la tolerancia extendida hacia la “corrupción menor”.

El informe también establece que la policía de República Dominicana —al igual que en muchos otros países— trabaja en un “entorno peligroso”, donde hay muchos civiles en posesión de armas y son frecuentes los homicidios urbanos. Esta realidad puede empujar a los agentes a adoptar exceso de fuerza en ocasiones sobre delincuentes y civiles indiscriminadamente.

 

El Salvador y Brasil

17 03 16 policia choque brasilEn El Salvador son rutinarias las acusaciones de infiltración de pandillas en la policía, ejecuciones extrajudiciales y conformación de escuadrones de la muerte.

Brasil también tiene un gran problema con el uso excesivo de la violencia por las tácticas de mano dura de su policía militar. Pero muchos de esos casos se llevan en tribunales especiales de la policía militar, lo que ha dado pie al vencimiento de términos de un gran número de casos en el marco del estatuto de limitaciones, indicó el informe del Departamento de Estado estadounidense.

Sin embargo, la confianza del público en la policía brasileña y salvadoreña es relativamente alta en comparación con el resto de la región. Esto puede deberse en parte a las grandes amenazas de seguridad pública que enfrenta la población general, lo que los lleva a depender más de las instituciones del estado. Los peligros de una fuerza policial debilitada tuvieron su ilustración recién el pasado febrero, cuando una huelga policial en el estado brasileño de Espirito Santo vio multiplicarse por seis las tasas de homicidio, con más de 130 homicidios en una semana. 

 

Incautación de marihuana colombiana en Chile puede indicar cambios en mercado

En Santiago, Chile, se incautaron más de 400 kilos de marihuana de alta calidad procedentes de Colombia, señal de que los traficantes colombianos pueden estar aumentando las exportaciones de un narcótico, cuya producción estaba dirigida al consumo doméstico. 

Una operación conjunta de autoridades de Chile, Ecuador, Colombia y Perú llevó al decomiso de 426 kilos de una variedad de marihuana colombiana, conocida como “cripy”, así como al desmantelamiento de una pandilla colombiana que esperaba vender la droga en Santiago, informó Cooperativa.

La policía halló el cargamento en un camión que venía de Colombia y entró a Chile por la ciudad norteña de Arica. El decomiso, valorado en cerca de US$9 millones, es el mayor que se haya registrado de esta variedad de marihuana en Chile.

Tres colombianos fueron capturados durante la operación, incluyendo al presunto cabecilla de la organización traficante, informó EFE.

Los decomisos internacionales de marihuana procedente de Colombia se han multiplicado por diez en los últimos años, según estadísticas oficiales, al pasar de unos 520 kilogramos en 2012 a más de 5.100 kilos en 2016.

Análisis de InSight Crime

El decomiso sin precedentes de la marihuana “cripy” en Santiago, combinado con el incremento general de los decomisos internacionales puede ser una señal de que los traficantes colombianos de marihuana intentan alcanzar nuevos mercados en Latinoamérica.

Conocida por tener niveles de THC hasta 20 por ciento mayores que otros tipos de marihuana, la “cripy” colombiana también tiene un precio sustancialmente mayor que el producto de inferior calidad. En Colombia, el centro del mercado de la “cripy” se sitúa en los departamentos de Cauca y Valle, en el suroeste, y se ha convertido en una fuente importante de ingresos para los grupos locales del crimen organizado.

VEA TAMBIÉN: Noticias y perfiles de Chile

Por tradición, la “cripy” también se ha producido para el consumo interno en su mayor parte. Pero la creciente demanda de los países vecinos y las potenciales ganancias de esta cepa pueden haber persuadido a los traficantes colombianos a buscar otros mercados de la región.

Junto con Trinidad y Tobago, las autoridades creen que Chile se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los colombianos que buscan exportar la marihuana de mayor valor. Por lo general, el narcótico se ingresa ilegalmente desde Colombia y se vende en Santiago y en la ciudad portuaria de Antofagasta, donde se negocia a precios mucho más altos que en Colombia. Mientras un kilo de “cripy” cuesta unos US$54 en Colombia, el precio en Chile puede subir hasta a US$5.000.

La demanda del lucrativo mercado chileno de la droga la había cubierto hace mucho tiempo Paraguay, el mayor productor de marihuana de Suramérica. En 2014, las autoridades argentinas decomisaron una cantidad récord de 8,5 toneladas de marihuana paraguaya con destino a Chile, pero el decomiso histórico de la cepa “cripy” colombiana de esta semana puede indicar un cambio en los patrones de la oferta y la demanda en la región.

Consumo de drogas se disparó en Chile ¿Otra solución que no sea el castigo?

0

El abuso de sustancias psicoactivas por niños en situación de riesgo y jóvenes en Chile se ha convertido en un reto cada vez más difícil con efectos negativos para el desarrollo del país.

Habitualmente Chile es señalado como un ejemplo de éxito de desarrollo humano en Latinoamérica. Más pro mercado que sus vecinos inmediatos, el país goza de una economía fuerte y se caracteriza por un enfoque progresista hacia los temas sociales. A pesar de (o tal vez a causa de) estos logros impresionantes, el país también está luchando con ciertos problemas que afectan a segmentos de alto poder adquisitivo, incluyendo el consumo creciente de sustancias ilícitas. El abuso de sustancias por parte de los jóvenes y adolescentes chilenos en situación de riesgo plantea un desafío cada vez mayor y puede producir un efecto negativo en los resultados de desarrollo del país.

Chile registra habitualmente los niveles más elevados de consumo de sustancias entre alumnos de educación secundaria en la región. Esas tasas han mostrado una espiral ascendente debido a la creciente popularidad de los inhalantes y los derivados de la cocaína. En 2009, por ejemplo, el país experimentó la mayor prevalencia del consumo de cocaína entre alumnos de escuela secundaria en el continente americano, situándose en un 6,7% (seguido por Estados Unidos con un 4,6%).

*Este artículo fue editado para mayor claridad y publicado con el permiso del Blog del Banco Interamericano de Desarrollo Sin Miedos. No representa necesariamente las opiniones de InSight Crime. Vea el artículo original aquí

 Como parte de un enfoque para mitigar los daños, Chile ha estado trabajando con jóvenes involucrados en las drogas para brindarles el asesoramiento y asistencia adecuados, a fin de fomentar conductas saludables, disminuir la violencia y mejorar las oportunidades para la reinserción social y familiar.

El Programa Aplicación del Enfoque del Modelo de Ocupación Humana en Programa de Tratamiento de Drogas y Alcohol para Adolescentes Infractores de Ley (PAMOH) es un programa de rehabilitación y reinserción social para adolecentes y adultos jóvenes involucrados en las drogas en la ciudad de Valparaíso. Lanzado en 2010, este programa aplica el enfoque terapéutico del Modelo de Ocupación Humana (MOHO, en inglés). PAMOH está diseñado para ofrecer tratamiento contra el abuso de sustancias a jóvenes consumidores entre los 14 y 18 años, así como hasta los 20 años de edad. El enfoque MOHO se basa en la identificación con beneficiarios clave, en conductas que favorezcan la formación de hábitos positivos y en una mejora en las capacidades físicas y mentales.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre Chile

PAMOH se estableció en virtud de la Ley 20.084 que estipulaba amplios principios para el tratamiento de los adolescentes involucrados en delitos por drogas y promovía la coordinación entre los Ministerios de Salud, Justicia y del Interior. PAMOH respalda un enfoque holístico centrado en la salud (en contraposición con aquél que pone el énfasis en la aplicación de la ley y el castigo) para tratar a los consumidores jóvenes de drogas. Antes del lanzamiento de PAMOH, se identificó un vínculo entre el consumo de drogas y la delincuencia juvenil; aproximadamente el 80% de los jóvenes acusados de algún delito resultaron ser consumidores de marihuana, mientras que un 50% declaró consumir derivados de la cocaína. No obstante, los delincuentes juveniles que consumían marihuana sólo recibían tratamiento en un 27% de los casos, mientras que aquéllos que habían informado el consumo de cocaína recibían tratamiento en sólo el 46% de los casos.

El programa PAMOH realizó a un extenso diagnóstico para identificar los factores de riesgo para los jóvenes beneficiarios. Como parte del proceso, se construyeron perfiles de los participantes que incluían sus historias familiares y de salud, patrones de actividades cotidianas, intereses, valores y necesidades. La parte del programa relativa al tratamiento se centraba especialmente en desarrollar rutinas saludables, así como en sesiones de terapia individual y grupal. Las actividades de tiempo libre incluían visitas a lugares públicos, práctica de deportes, construcción de equipos, y otras actividades destinadas a mejorar las habilidades sociales de los participantes. Todas estas actividades se adaptaron según las costumbres y los hábitos de los habitantes de Valparaíso para que el programa fuera más accesible a los participantes. 

Si bien PAMOH aún carece de una evaluación de impacto experimental o cuasi experimental seria, el programa parece ofrecer un enfoque positivo para el tratamiento del abuso de sustancias como una cuestión relacionada con lo social y la salud, más que con lo delictivo.

Un componente crítico de PAMOH estaba relacionado con la reinserción de los participantes en el mercado laboral (formal). Se estableció una alianza clave con el Colegio Técnico Industrial de Valparaíso. PAMOH pudo proporcionarles a los alumnos recientemente inscritos información sobre posibles salidas laborales que se ofrecían a través de distintos cursos en la institución. Así surgió un número de candidatos a mecánicos, electricistas y soldadores. Lo que se esperaba era que el hecho de brindar opciones de carrera que tuvieran un sentido -ofreciendo horizontes a largo plazo alentaría a los jóvenes a evitar recaídas o empeorar su situación.  

El programa PAMOH también hizo importantes inversiones en herramientas de control y evaluación, incluyendo un libro diario bajo la responsabilidad de los coordinadores del programa donde se registraba el desempeño de cada participante día a día, además de las evaluaciones en los talleres. También se efectuó una evaluación del programa como parte de la iniciativa “Buenas Prácticas en Prevención del Delito en Latinoamerica y el Caribe”, un programa conjunto entre la Universidad de Chile, el BID y la Open Society Foundation desarrollado en 2012.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre Política de drogas

Entre los resultados observados se incluyen mejoras en la salud física, mental y sexual de los participantes. También se observaron mejoras asociadas a su capacidad para relacionarse con otros y adaptarse a circunstancias desafiantes, contribuyendo así a mejorar las perspectivas de reinserción social y laboral. Al momento de la evaluación, sin embargo, ningún participante había sido dado de alta del programa; por lo tanto, fue imposible evaluar los resultados individuales posteriores a la intervención.

Si bien PAMOH aún carece de una evaluación de impacto experimental o cuasi experimental seria, el programa parece ofrecer un enfoque positivo para el tratamiento del abuso de sustancias como una cuestión relacionada con lo social y la salud, más que con lo delictivo. Resulta aún difícil evaluar su eficacia sin conocer los efectos sociales y laborales que el programa ha tenido en los participantes anteriores. Si bien las opciones para continuar escalándolo en el contexto chileno son factibles, es importante primero investigar los resultados que ha tenido entre los participantes previos, considerando también aspectos como la tasa de reincidencia, situación laboral y relaciones familiares y sociales. No obstante, PAMOH es un buen ejemplo sobre cómo los gobiernos pueden abordar la violencia juvenil y el abuso de sustancias de manera proactiva, transformando sus efectos entre los segmentos vulnerables de la población.

*Este artículo fue editado para mayor claridad y publicado con el permiso del Blog del Banco Interamericano de Desarrollo Sin Miedos. No representa necesariamente las opiniones de InSight Crime. Vea el artículo original aquí.