Estados Unidos incluye a Sendero Luminoso en lista negra de traficantes de drogas

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha incluido al grupo guerrillero peruano Sendero Luminoso en la lista negra de narcotraficantes extranjeros, aduciendo a la participación del grupo tanto en el cobro de impuestos a los cargamentos de droga como en la protección de los mismos.

En una declaración emitida el 1 de junio, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus iniciales en inglés) indicó que la inclusión en la lista obedece a que Sendero Luminoso depende parcialmente del tráfico de drogas para financiar sus “actividades terroristas”. Ninguna empresa estadounidense puede tener negocios con personas o grupos incluidos por la OFAC en dicha lista.

La declaración de la OFAC señala que Sendero Luminoso cobra impuestos por la producción y el tránsito de cocaína en el centro y el sur de Perú y proporciona protección armada a los grupos narcotraficantes.

La OFAC también incluyó en la lista negra a tres dirigentes de Sendero Luminoso: Víctor Quispe Palomino, alias “José”, Jorge Quispe Palomino, alias “Raúl” y Florindo Eleuterio Flores Hala, alias “Artemio”. Hace un año, estos mismos cabecillas fueron acusados por la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos, por diversos cargos.

En el año 2012, las autoridades peruanas capturaron a Artemio, quien más tarde fue condenado a cadena perpetua por un tribunal peruano luego de que fuera condenado por cargos de lavado de dinero, narcotráfico y terrorismo. Los hermanos Palomino están aún en libertad.

Análisis de InSight Crime

Aunque el Departamento de Estado de Estados Unidos ha clasificado a Sendero Luminoso como una organización terrorista desde 1997, es la primera vez que el Departamento del Tesoro impone formalmente sanciones contra Sendero Luminoso por tráfico de drogas. La inclusión en la lista parece destinada a complementar lo que en la declaración de la OFAC se describe como estrategia peruana de lucha “integral y agresiva” contra el narcotráfico.

Aun así, la razón por la que la inclusión en la lista de la OFAC se anuncia un año después de las acusaciones de 2014 no está clara. Tampoco está claro cuán efectivas llegarán a ser las sanciones del Departamento del Tesoro. Como una organización ya incluida en la lista de terroristas extranjeros, el grupo Sendero Luminoso ya está sujeto a las mismas prohibiciones que enfrenta como narcotraficante extranjero. De modo que es muy posible que la reciente inclusión en la lista del Departamento del Tesoro sea en gran medida de importancia política y simbólica.

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Aunque el territorio peruano donde opera sendero luminoso (una región conocida como Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, VRAEM) es un centro de cultivo de coca y producción de cocaína, dicho grupo guerrillero nunca ha estado implicado directamente en el tráfico transnacional de drogas. Por el contrario, el grupo ha dependido en gran medida del cobro de impuestos a las diferentes partes de la cadena de producción y suministro de drogas. Sin embargo, funcionarios peruanos afirmaron recientemente que el grupo tiene nexos con narcotraficantes colombianos.

Sendero Luminoso tiene nexos con narcotraficantes colombianos: Informe

Una serie de grabaciones telefónicas revelaron una alianza entre la guerrilla Sendero Luminoso y una organización narcotraficante colombiana en la zona cocalera más importante de Perú, lo cual proporciona nuevos detalles sobre el papel del grupo guerrillero en el tráfico de drogas.

El 17 de mayo, el programa de televisión peruano Cuarto Poder transmitió los audios de conversaciones telefónicas interceptadas entre un hombre conocido como Bellota, a quien las autoridades identificaron como el segundo al mando de una red colombiana de tráfico de drogas llamada “Los Cafeteros”, y el abatido comandante militar de Sendero Luminoso Martín Quispe Palomino, alias “Gabriel”, y otros líderes guerrilleros.

Según Cuarto Poder, en las grabaciones telefónicas se escucha a Bellota y a otros miembros de Sendero Luminoso hablar sobre el asesinato de un informante. Los Cafeteros presuntamente procesan cocaína en laboratorios ubicados en la región del Valle de los Ríos Apurimac, Ene y Mantaro (VRAEM), y han conseguido traficar cerca de 500 kilogramos de cocaína gracias a su alianza con la guerrilla peruana, la cual proporciona protección a los narcotraficantes a cambio de dinero y equipos.

“El Estado por primera vez, de manera objetiva y concreta, puede corroborar el vínculo narcotráfico-terrorismo en la zona del VRAEM”, dijo a Cuarto Poder la fiscal antidrogas Mery Zuzunanga.

Las grabaciones telefónicas hacen parte de una investigación realizada durante cinco años por la Dirección Antidrogas (Dirandro), la División de Investigaciones Especiales (Divinesp) y la Fiscalía Antinarcóticos de la ciudad de Ayacucho, al sur del país.

Análisis de InSight Crime

Si bien Sendero Luminoso ha sido vinculado al narcotráfico desde hace años, no se cree que el grupo guerrillero participe directamente en la producción o el tráfico de cocaína. Por el contrario, Sendero Luminoso cobra un impuesto de protección a los cargamentos de droga que pasan por la región del VRAEM, su zona de influencia. En 2013, narcotraficantes capturados les dijeron a las autoridades que Sendero Luminoso cobra US$5.000 por cada tonelada de cocaína que pasa por el VRAEM. La guerrilla también habría recibido grandes sumas de dinero por suministrar protección a Los Cafeteros y por el asesinato de informantes.

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El papel de Sendero Luminoso en el tráfico de drogas es similar al de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo guerrillero más grande de ese país. Las FARC cobran un impuesto conocido como “gramaje” a los diferentes niveles de la cadena de producción de drogas (incluyendo campesinos y productores de coca). Sin embargo, y a diferencia de Sendero Luminoso, algunos frentes de las FARC participan directamente en la producción y el tráfico de cocaína.

La gran cantidad de cocaína producida en el VRAEM —aproximadamente 200 toneladas por año— puede sugerir que Sendero Luminoso tiene acceso a las ganancias derivadas del comercio de drogas. Otras fuentes de ingreso del grupo guerrillero son la extorsión y el cobro de impuestos a la tala ilegal de árboles; sin embargo, las autoridades peruanas creen que las actividades relacionadas con el tráfico de drogas son las que generan la mayor parte de los ingresos de la guerrilla.

Sofisticada red de secuestro en Argentina incluiría exguerrilleros de Sendero Luminoso

Investigadores en Argentina creen que policías y antiguos miembros de la guerrilla peruana Sendero Luminoso estarían detrás del reciente secuestro de un acaudalado empresario, lo cual ha aumentado las preocupaciones por la posibilidad de que los grupos de secuestradores del país se estén haciendo cada vez más sofisticados.

Según un investigador citado por La Nación, un grupo criminal conformado por exmiembros de Sendero Luminoso y miembros actuales y antiguos de la policía, serían los responsables del secuestro de Daniel Rebagliati, propietario de una empresa de limpieza ambiental. Rebagliati fue secuestrado el 28 de abril y liberado el 6 de mayo, terminando así con ocho días de cautiverio en precarias condiciones, luego de que su familia pagara un rescate de aproximadamente US$200.000, informó Clarín.

Este secuestro fue inusual porque no siguió el esquema típico de los secuestros “express” en Argentina, en los que las víctimas sólo son retenidas por unas pocas horas en vehículos y forzadas a vaciar sus cuentas bancarias.  Según Clarín, los secuestradores en el caso de Rebagliati tomaron medidas especiales para asegurar su anonimato, transportándolo a lugares distintos durante su cautiverio y obligándolo a permanecer descalzo para que los restos de los lugares en los que era retenido no quedaran en sus zapatos. Los secuestradores también hicieron que la familia del empresario arrojara el dinero del rescate desde un tren en movimiento, e incluso realizaron un ensayo de la entrega un día antes, para asegurarse de que no estuvieran siendo seguidos por las fuerzas de seguridad.

Los investigadores también les dijeron a los medios locales que creían que el mismo grupo criminal podría ser el responsable de otros secuestros recientes, incluyendo el de otro empresario secuestrado dos semanas antes de Rebagliati.

Análisis de InSight Crime

A pesar de que los secuestros parecen estar aumentando en Argentina, la mayoría de los casos siguen siendo secuestros “express”, los cuales generalmente no son planeados y comienzan como un robo al vehículo de la víctima, que sólo es secuestrada posteriormente si se cree que es acaudalada. Sin embargo, la supuesta intervención de policías y exguerrilleros y las tácticas usadas son señal del surgimiento de grupos criminales más sofisticados que realizan este delito.

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La presunta participación de exguerrilleros de Sendero Luminoso es igualmente importante. En marzo, una investigación realizada por una ONG argentina descubrió que los exguerrilleros estaban involucrados en el manejo de al menos 10 laboratorios de cocaína en Buenos Aires. Adicionalmente, en 2013 un miembro de Sendero Luminoso buscado por el asesinato de dos policías fue arrestado en la misma ciudad. A medida que crece el papel de Argentina en el comercio de drogas, al país van llegando miembros de organizaciones criminales de toda la región.

Métricas de guerra: la insurrección armada en Perú

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IDL-Reporteros da una mirada a las bajas sufridas durante el conflicto con la guerrilla del Perú en la llamada región del VRAEM durante un período de 30 años, destacando las cambiantes estrategias y los éxitos y reveses de la lucha, en relación con el número de soldados y policías caídos.

Este trabajo empezó a fines de 2013. Esteban Valle Riestra, colaborador de IDL-Reporteros, se planteó explorar qué información podía dar el registro de bajas sufridas por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional de Perú (PNP) en el conflicto en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM).

El VRAEM es la única región en el Perú donde persiste, sin interrupción, la insurrección armada que Sendero Luminoso desató en 1980. Es, por esa razón, la región que tiene la mayor concentración de fuerzas de seguridad en el país.

Por si fuera poco, es a la vez el epicentro del narcotráfico en el Perú. Desde ahí, docenas de narcovuelos despegan cada semana, con casi total impunidad.

Este artículo fue publicado originalmente en IDL-Reporteros y fue editado y republicado con permiso del autor. Vea el artículo original aquí.

En ese complejo escenario, la claridad de diagnóstico no es fácil. ¿Qué funciona y qué no? ¿Qué hechos han impactado con mayor claridad en el conflicto?

“Métricas de guerra” ayuda a disipar la proverbial niebla de la guerra, que en conflictos irregulares hace particularmente difícil apreciar el horizonte estratégico.

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Luego de una labor larga y prolija para conseguir y verificar los números estos fueron ordenados dónde y cuándo ocurrieron, en el territorio y el tiempo. Esa es la información interactiva que ustedes pueden ver tanto en el mapa de métricas de guerra como en la infografía de la línea de hechos en el tiempo.

  • ¿Qué indica el mapa? Varias cosas, pero las fundamentales son las siguientes:
  • El territorio del VRAEM varía significativamente en cuanto a la intensidad e importancia del conflicto.
  • El área en la que ocurrieron los enfrentamientos más importantes, las emboscadas más sangrientas sufridas por las fuerzas de seguridad y los golpes más significativos que el Estado infligió a Sendero Luminoso, es relativamente pequeña.
  • Las peores emboscadas y los mejores operativos sucedieron en áreas cercanas pero en tiempos muy diferentes. En el ínterin el escenario se amplió y luego se estrechó nuevamente. La relación entre las causas y el efecto se hace más clara cuando se mira la línea de tiempo.

La infografía interactiva sobre la línea de tiempo en la guerra irregular en el VRAEM contiene mucha información. La principal es la siguiente:

  • Las operaciones contrainsurgentes en el VRAEM se iniciaron en forma sistemática durante el gobierno de Alan García. Anteriormente, durante el de Alejandro Toledo, hubo acciones esporádicas y limitadas con desenlaces generalmente negativos.
  • La primera etapa de la acción contrainsurgente de las FFAA y PNP contra la facción del VRAEM de Sendero Luminoso empezó con la operación Excelencia 777, en agosto de 2008. Toda esta etapa, que se inició con la toma de la base de Bidón y el reducto de Vizcatán, estuvo predicada en un esfuerzo de control territorial mediante bases militares y patrullas. Durante esa fase, luego de un corto repliegue senderista, las fuerzas de seguridad sufrieron los más duros contrastes: las emboscadas de Tintay Puncu y Sanabamba, el derribo del helicóptero en Sinaycocha. Sendero logró expandirse hacia La Convención y pudo también recuperar Vizcatán y Bidón luego que ambos fueran abandonados por las FFAA.
  • Esa etapa se prolongó, grosso modo, hasta 2012. Fue un esfuerzo de contrainsurgencia territorial fundamentalmente militar, que resultó fallido.
  • En febrero de 2012, el líder senderista “Artemio” (ver foto) fue capturado en el Huallaga gracias al empleo exitoso de métodos de inteligencia operativa tanto electrónica como humana seguida por la acción militar (o policial) puntual.
  • El gobierno adaptó de la A a la Z (y más allá) esos métodos al VRAEM; unió a los grupos de inteligencia operativa de la PNP (sobre todo Dirandro y Dircote) con las Fuerzas Especiales del Comando Conjunto; los puso bajo la coordinación de un viceministro (Iván Vega) con acceso directo al presidente Humala, para lograr una coordinación eficiente con las FFAA y pasó de la lucha por control de territorio a la de infligir golpes a, sobre todo, los llamados “Blancos de Alto Valor” de Sendero Luminoso.

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  • El paso de la etapa de contrainsurgencia militar (CI) a la de los golpes selectivos (CT o ‘Contra Terror’) se dio con fuerza desde mediados de 2012. Sus principales resultados fueron la muerte de tres de los más destacados jefes operativos senderistas: ‘William’, en septiembre de 2012; y ‘Alipio’ y ‘Gabriel’ en septiembre de 2013.
  • El repliegue casi total de la facción del VRAEM de Sendero Luminoso desde septiembre de 2013 se refleja en la gran disminución de bajas militares. La expansión previa de Sendero se convirtió en repliegue, debilitamiento y pérdida de influencia.
  • Sin embargo, acciones recientes indican que el repliegue puede haber llegado a su fin y que, aunque con gran cautela, el senderismo intente llevar a cabo acciones de guerrilla, cuidando al máximo sus vulnerabilidades tecnológicas.15-01-30-peru-artemio

Las bajas que sufrieron las fuerzas de seguridad en el VRAEM no solo expresan en números las tragedias de vidas perdidas o heridas en ese conflicto. Su sacrificio importa también información cuyo conocimiento es muy necesario.

A continuación, los cuadros que ilustran sobre las bajas por regiones, por gobierno, por institución y la relación de emboscadas más letales.

Este artículo fue publicado originalmente en IDL-Reporteros y fue editado y republicado con permiso del autor. Vea el artículo original aquí.

Perú desmantela importante grupo de tráfico de precursores químicos

En un doble golpe que es indicativo de cómo funciona el negocio de la droga en la principal región cocalera de Perú, las autoridades han desmantelado a una gran red criminal dedicada al tráfico de precursores químicos y han detenido a un presunto narcotraficante con vínculos con la guerrilla de Sendero Luminoso.

El 30 de octubre, la agencia antidrogas de Perú (Dirandro) detuvo a cuatro personas e incautó 60 toneladas de ácido sulfúrico que pertenecían a lo que dijeron era el principal grupo criminal dedicado al transporte de precursores químicos para la región del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM). El grupo también habría movido precursores químicos hacia otras dos principales regiones productoras de coca: los valles del Alto Huallaga y el Monzón.

Según el ministro del Interior Daniel Urresti, el grupo -autodenominado “Los Shaseros”- era el responsable del 90 por ciento del tráfico de precursores químicos utilizados para la producción de drogas en el VRAEM.

En una operación diferente, las autoridades capturaron al presunto narcotraficante Filemon Huillcayaure, alias “Vacachorro”, quien según la policía antidrogas al parecer trabajó estrechamente con la facción de la guerrilla Sendero Luminoso que opera en el VRAEM, informó La República. Huillcayaure presuntamente pagó al grupo guerrillero para proteger sus cargamentos de cocaína, los cuales fueron trasladados en aviones desde el VRAEM a Bolivia, y luego a Brasil. Según los informes, él sacó entre 500 a 700 kilos de cocaína al mes del VRAEM.

Según La República, Huillcayaure había estado prófugo desde hace tres años, y formó parte de un clan familiar de narcotraficantes, tres de cuyos miembros fueron arrestados en 2011.

Análisis de InSight Crime

Estas operaciones son ilustrativas de varios aspectos del comercio de drogas en la región del VRAEM en Perú. En primer lugar, la enorme cantidad de ácido sulfúrico incautada a Los Shaseros es una señal de la facilidad con la que estos materiales pueden ponerse a disposición de los grupos criminales, a pesar de los intentos por regularlos.

En segundo lugar, las presuntas actividades de Huillcayaure siguieron una trayectoria que se ha vuelto común en el comercio de cocaína de Perú. Según el experto en seguridad peruano Rubén Vargas, el 90 por ciento de la cocaína producida en la región VRAEM es sacada en avión, y la mayoría de los cargamentos de droga pasan por Bolivia, con destino a Brasil.

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Vale la pena mencionar que Huillcayaure presuntamente hace parte de un clan familiar de narcotraficantes. A diferencia de México y Colombia, donde el tráfico de drogas está dominado por poderosas organizaciones transnacionales, gran parte del comercio de la droga de Perú es manejado por unos 40 clanes familiares.

Las operaciones de Huillcayaure también arrojan luz sobre el papel desempeñado por Sendero Luminoso en el comercio de drogas de Perú. El grupo guerrillero en gran medida se financia gravando y protegiendo la base de coca y los envíos de cocaína, así como cuidando las pistas aterrizaje ilegales para los traficantes de drogas. A pesar de que Sendero Luminoso ha sido debilitado en los últimos años, los guerrilleros continúan representando un desafío a los esfuerzos de erradicación de coca en el VRAEM.

Un vistazo a las tácticas de Sendero Luminoso de Perú

Un manual de táctica atribuido al grupo guerrillero Sendero Luminoso de Perú establece protocolos de seguridad más estrictos y exige realizar ataques selectivos contra sus críticos, en lo que probablemente es un esfuerzo para evitar que las fuerzas del gobierno eliminen más líderes del grupo tras las recientes pérdidas.

En un documento obtenido por el programa de noticias de televisión Panorama (vea el video más abajo), los líderes de Sendero Luminoso Jorge y Víctor Quispe Palomino, alias “Raúl” y “José”, ordenan el “aniquilamiento selectivo” de periodistas y otras personas que critican públicamente al grupo. Llaman a asesinar a los abogados de Abimael Guzmán, el fundador encarcelado de Sendero Luminoso, a quien califican como un traidor. Los líderes también exigen realizar ataques contra las torres de alta tensión y el gasoducto de Camisea.

El documento, titulado “Manual del combatiente del heroico y militarizado Partido Comunista del Perú”, también establece nuevos protocolos de seguridad. Según Panorama, el manual ordena a los guerrilleros comunicarse entre ellos utilizando diferentes dialectos -un analista consultado por el programa dijo que se refiere a la lengua indígena quechua- y enviar mensajes escritos en lugar de mensajes de voz. Además, el documento ordena a los integrantes del grupo cortar los lazos con sus familias, y cambiar de ubicación dentro de las tres horas desde la detección de un avión de vigilancia.

Análisis de InSight Crime

Los líderes senderistas probablemente están revisando sus tácticas y protocolos de seguridad a raíz de las muertes de los miembros de alto nivel Orlando Alejandro Borda Casafranca, alias “Alipio”, y Marco Antonio Quispe Palomino, alias “Gabriel”, quienes fueron dados de baja por las fuerzas de seguridad en 2013 con la supuesta ayuda de un exaliado que se convirtió en informante de la policía. Los nuevos protocolos de seguridad que fueron establecidos en el manual parecen estar diseñados para evitar futuras filtraciones de información a las fuerzas de seguridad, y para proteger el liderazgo que queda del grupo de las operaciones del gobierno.

El manual no parece mencionar la participación del grupo en el negocio de la droga. La facción de Sendero Luminoso liderada por los hermanos Quispe Palomino y ubicada en la región del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) obtiene fondos significativos al gravar a los cultivadores de coca y al cobrar tarifas de protección a los traficantes de drogas en la forma de dinero, armas y equipo. Probablemente la protección de estos intereses es otro propósito de los protocolos.

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La otra facción de Sendero Luminoso, que está ubicada en el Valle del Alto Huallaga, fue severamente debilitada con el arresto del líder Florindo Eleuterio Flores Hala, alias “Camarada Artemio”, en 2012. Oficiales de la policía y funcionarios de la embajada de Estados Unidos que participan en los esfuerzos de erradicación de drogas en Perú dijeron a InSight Crime que los esfuerzos de erradicación en la región de Huallaga -donde previamente no habían logrado muchos resultados- habían mejorado enormemente desde la captura de Artemio.

Narcopistas en Perú se reconstruyen en 24 horas

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Con la ayuda de algunos locales las organizaciones narcotraficantes del VRAEM de Perú han reconstruido más de un cuarto de las pistas de aterrizaje clandestinas destruidas por las fuerzas de seguridad en 2014, indicando que se necesitan nuevas estrategias para combatir los vuelos con drogas en la remota región.

Según la policía, 49 de las 185 pistas de aterrizaje clandestinas en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) que las autoridades habían destruido entre el primero de enero y el 23 de septiembre, han sido reconstruidas por locales empleados por las organizaciones narcotraficantes, informó La República.

Vicente Romero, la cabeza de la agencia Antidrogas (DIANDRO) de Perú, afirmó que los traficantes pagan a los locales hasta US$100 por día para reconstruir las pistas de aterrizaje, las cuales generalmente tienen unas medidas de 300 a 500 metros de largo por 10 metros de ancho. La recontrucción puede ser completada en una noche. El oficial afirmó que algunas pistas de aterrizaje han sido reconstruidas hasta cuatro veces este año, informó La República.

Según el viceministro de Defensa de Perú, Iván Vega, el grupo guerrillero Sendero Luminoso –activo en el VRAEM- cobra un impuesto para permitir que los aviones cargados de drogas despeguen y aterricen en la remota región.

Análisis de InSight Crime

Este informe levanta interrogantes sobre la eficacia para destruir las pistas de aterrizaje como parte de un esfuerzo por combatir los narcovuelos. La demolición de las narcopistas puede ser sólo una solución temporal para un problema de largo plazo, y se necesitan medidas más amplias para reducir el tráfico aéreo de drogas desde la región del VRAEM.

Este caso también demuestra los vínculos que atan a las comunidades locales del VRAEM a los narcotraficantes, quienes pueden pagar grandes cantidades de dinero en comparación a las ganancias en la región.

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Pese al hecho de que las fuentes de inteligencia han estimado que de ocho a 10 narcovuelos salen de Perú a diario, el país no tiene radares para monitorear el movimiento de los narcoaviones. En septiembre, el ministro de Defensa Pedro Cateriano anunció que el país estaba en el proceso de adquisición de radares y aeronaves militares para ser usados en el VRAEM, pero esto tomará algún tiempo.

Como el mayor productor de cocaína del mundo, la inhabilidad de Perú para controlar el tráfico aéreo de drogas desde la región del VRAEM tiene fuertes consecuencias en la lucha regional contra el tráfico ilegal de drogas. El experto en seguridad peruana Rubén Vargas, estima que el 90 por ciento de las estimadas 200 toneladas de cocaína que se producen anualmente en el VRAEM son traficadas a los países vecinos por vía aérea, a menudo pasando a través de Bolivia en su camino hacia Brasil.

Estados Unidos acusa a guerrilleros de Sendero Luminoso

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La acusación de Estados Unidos contra los comandantes del grupo guerrillero Sendero Luminoso de Perú, es un estímulo para la campaña de las fuerzas de seguridad peruanas de aumentar el apoyo de Estados Unidos contra la insurgencia. Sin embargo, es poco probable que los cargos resulten en el procesamiento de los líderes guerrilleros en Estados Unidos, e incluso podría resultar contraproducente para los esfuerzos que buscan arrancar de raíz tanto a los guerrilleros como el tráfico de drogas en Perú.

El 2 de julio, el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York publicó una acusación (pdf) en contra de los líderes guerrilleros que dirigieron dos grupos enemigos, disidentes de la organización guerrillera izquierdista Sendero Luminoso.

Víctor Quispe Palomino, alias “Camarada José”, dirige la última facción sobreviviente del grupo, con sede en el Valle de los Ríos Apurimac, Ene y Mantaro (VRAEM), junto con su hermano Jorge, alias “Camarada Raúl”. El tercer acusado, Florindo Eleuterio Flores Hala, alias “Camarada Artemio”, fue capturado en febrero de 2012, dejando a su facción, con base más al norte en el valle del Huallaga, prácticamente destruida.

La acusación culpa a los hombres de financiar las actividades “narcoterroristas” de Sendero Luminoso a través del tráfico de cocaína, y de lanzar ataques mortales contra las fuerzas de seguridad peruanas, con el fin de proteger este negocio de la droga. Ésta afirma que el grupo busca controlar todos los aspectos del negocio de la cocaína en su territorio, y que algunas de las drogas que produjeron fueron vendidas en Estados Unidos.

“Ese camino es todo menos brillante”, afirma el comunicado de prensa adjunto, “es el camino a la cárcel”.

Análisis de InSight Crime

Cooperación antinarcóticos

La acusación formal de líderes de Sendero Luminoso marca la profunda cooperación antinarcóticos de Estados Unidos con Perú, que ha aumentado a medida que Perú se ha convertido en el principal productor de coca y cocaína del mundo. En 2013, la asistencia antinarcóticos estadounidense y para el desarrollo alternativo en Perú casi se duplicó a US$100 millones, frente a los US$55 millones del año anterior, informó el Global Post.

La relación ha sido una prioridad para el gobierno de Ollanta Humala, quien asumió el cargo en julio de 2011. En sus primeros meses en el poder, Humala abandonó su promesa de campaña para evitar la erradicación forzada de coca, y en su lugar, aumentó la erradicación a niveles récord, en lo que fue interpretado por muchos como un intento de aplacar a Estados Unidos. Sin embargo, el presidente lanzó otro cambio brusco de política el mes pasado, cuando despidió a la zar antidrogas Carmen Masías, cercana a Washington, y aplazó un plan de erradicación forzada de coca financiado por Estados Unidos para la región del VRAEM, en medio de preocupaciones de que esto podría llevar a los cocaleros locales a apoyar a los guerrilleros.

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Una faceta de los intentos peruanos por asegurar aún más la asistencia en seguridad de Estados Unidos, ha sido sus esfuerzos por vincular a Sendero Luminoso con el narcotráfico, con el fin de garantizar la financiación antinarcóticos para las operaciones de contrainsurgencia. Sendero Luminoso ha sido designado como una organización terrorista extranjera por el Departamento de Estado desde 1997, pero fue sólo en 2010 cuando dos de sus líderes -José y Artemio- fueron agregados al Programa de Recompensas Antinarcóticos, con una recompensa de US$5 millones por información que condujera a su arresto.

“La DEA durante los años noventa tenía muchas restricciones, ella podía apoyar al gobierno y a la policía contra el narcotráfico, pero no contra el terrorismo. Cuando pedimos apoyo [contra Sendero Luminoso] en esos años, decían que las actividades terroristas eran diferentes”, dijo a InSight Crime el policía retirado, el general Carlos Morán, ex jefe de la agencia de la policía antidrogas Dirandro y miembro del equipo que capturó al fundador de Sendero Luminoso Abimael Guzmán en 1992.

En la primera década del siglo XXI, la DEA siguió considerando a Sendero Luminoso principalmente como un grupo insurgente en lugar de una organización de tráfico de drogas. El testimonio de 2003 de la DEA en el Congreso afirma que “no hay inteligencia de la DEA que indique que elementos de SL [Sendero Luminoso] están involucrados en el cultivo, elaboración o venta de drogas”.

Sin embargo, a partir de 2007 la policía peruana construyó casos que vinculaban a facciones de Sendero Luminoso con narcotraficantes, explicó el general (r) Morán, primero en el Huallaga y luego en el VRAEM. “Cuando se encontró una conexión con el narcotráfico, Estados Unidos decidió apoyarnos con mayor fuerza -apoyo financiero, apoyo logístico. Eso fue fundamental para las autoridades peruanas, y sigue siendo un apoyo muy importante hoy en día”.

Para el general (r) Morán, el apoyo de Estados Unidos ha sido “decisivo” en la lucha contra Sendero Luminoso, “pero ha sido por iniciativa de las autoridades peruanas que convencieron, se puede decir, al gobierno americano de que era un asunto de narcoterrorismo.

Los actuales esfuerzos de Estados Unidos para presentar cargos contra líderes de Sendero Luminoso, es un importante reconocimiento simbólico de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad de Perú, según Morán.

“Para nosotros significa que es una validación internacional de los esfuerzos que hizo la policía peruana hace un tiempo atrás”, dijo. “Al iniciar procesos judiciales en contra de estos criminales, Estados Unidos nos está dando la razón, y eso es importante para nosotros”.

“Narcoterrorismo”

Sin embargo, el grado de participación de Sendero Luminoso en el tráfico de drogas es casi ciertamente más limitado de lo que sugiere la acusación de Estados Unidos. El documento retrata a Sendero Luminoso como una organización hecha y derecha de tráfico de drogas, afirmando que, en la última década, el grupo ha “tratado de controlar todos los aspectos del negocio de la cocaína” en el Valle del Alto Huallaga y el VRAEM, incluso el “cultivo y procesamiento de su propia cocaína para la venta”.

Es más exacto pensar en Sendero Luminoso como un eslabón en la cadena que conforma el comercio de cocaína de Perú. Artemio, antes y después de su detención, ha afirmado en repetidas ocasiones que la participación de su facción en el narcotráfico se limitaba a cobrar impuestos a los cultivadores de coca. Si bien esto es un eufemismo, no hay ninguna evidencia de que alguna de las facciones haya asumido un papel sistemático más allá de gravar a los cocaleros y proteger los cargamentos de droga.

Ricardo Soberón, quien se desempeñó como primer zar antidrogas del presidente Humala, y en la actualidad dirige el grupo de reforma de drogas del Centro de Investigación Drogas y Derechos Humanos, dijo a InSight Crime que él no estaba de acuerdo con la acusación de Estados Unidos de que los guerrilleros hayan tratado de controlar todos los aspectos del comercio. Los remanentes de Sendero Luminoso, tanto bajo Artemio y en el VRAEM, simplemente no han tenido la “capacidad logística, política ni militar para adueñarse de todas las etapas del procesamiento de drogas”, según Soberón. Ellos han controlado el paso de cargamentos de drogas a través de su territorio, pero, cuando se trata de “los ciclos relacionados al transporte, almacenamiento y embarque, allí Sendero Luminoso no ha tenido control ni mando”.

La facción del Huallaga está ahora prácticamente destruida, y ya no juega ningún papel sustancial en el tráfico de drogas. La facción de los Quispe Palomino sigue atrayendo ingresos provenientes del tráfico de drogas, pero su papel se limita principalmente a cobrar impuestos a los traficantes que mueven los envíos a través de su territorio. Gustavo Gorriti, director del medio de comunicación de investigación IDL-Reporteros, dijo a InSight Crime que no había pruebas contundentes de que el grupo procesara hojas de coca en cocaína u organizara laboratorios en algo más que casos aislados. Según Gorriti, los clanes locales de narcotraficantes, en su lugar, evitarían el pago de impuestos a Sendero Luminoso cuando fuera posible, y un reciente aumento en el uso de avionetas para mover la cocaína fuera de Perú ha permitido a muchos traficantes evitar por completo las zonas controladas por la guerrilla.

Es un tema de debate hasta qué punto Sendero Luminoso sigue comprometido con derrocar el Estado peruano, y qué tan lejos éste ha abandonado la lucha y se ha convertido en un grupo criminal que trabaja dentro del sistema existente para obtener un beneficio. El general (r) Morán sostiene que Sendero Luminoso comenzó a convertirse en traficante de drogas después de la captura del comandante Oscar Ramírez Durand, alias “Feliciano”, en 1999 y que la facción del VRAEM no era más que hombres de negocios con una “fachada de comunistas”.

“Sus cabecillas fueron capturados, perdieron la ideología de combate, y se convirtieron en bandas de delincuencia común prácticamente”, dijo.

Sin embargo, el grupo nunca ha dejado su propaganda y trabajo político en la región del VRAEM, poniendo grafitis y adoctrinando a los residentes sobre sus ideales. En declaraciones a los periodistas peruanos en 2012, un tercer hermano de Quispe Palomino, alias “Gabriel”, criticó el trato de las autoridades con Estados Unidos, diciendo: “Nos llaman terroristas, narcoterroristas, para confundir a la gente. [Estas son] mentiras…Usted está tratando con un hombre del pueblo. Nosotros no estamos manipulados por la CIA o el Pentágono”.

Para Gorriti, la descripción de Estados Unidos de Sendero Luminoso como “narcoterroristas” está lejos de la realidad. “No está cerca de ser una descripción adecuada de lo que es esta organización, que tiene un aspecto político, un fuerte aspecto ideológico, donde el negocio del narcotráfico es un negocio secundario, y no es su razón de ser.

De hecho, el ex zar antidrogas Ricardo Soberón advierte que la acusación de Estados Unidos podría ser utilizada como propaganda para Sendero Luminoso en las regiones de cultivo de coca. “No solo no es útil, sino puede ser más peligroso y contraproducente en los valles cocaleros”, dijo a InSight Crime, argumentando que la acusación podría ser utilizada por los senderistas para generar simpatía, al vincular el papel de Estados Unidos con la erradicación forzada de coca.

Extradición

A pesar del éxito que han tenido las autoridades peruanas en hacer que Estados Unidos considere a Sendero Luminoso como una organización de tráfico de drogas, es poco probable que cualquiera de los tres comandantes acusados vayan a ser procesados en Estados Unidos.

El gobierno de Estados Unidos no ha hecho ninguna solicitud pública de extradición para Artemio, y ha señalado que no está dentro de sus planes hacerlo. En junio de 2013, un tribunal peruano condenó a Artemio a cadena perpetua bajo cargos de terrorismo, tráfico de drogas y lavado de dinero. Actualmente está cumpliendo su condena en la Base Naval del Callao en las afueras de Lima, donde Abimael Guzmán, el fundador del Sendero Luminoso también está pagando una sentencia de cadena perpetua. De ser capturados con vida, los hermanos Quispe Palomino probablemente enfrenten un destino similar -juicio y reclusión de por vida en Perú.

Muchos en Perú preferirían ver a Sendero Luminoso responder por sus crímenes en su propio país, y el ministro de Relaciones Exteriores declaró en el momento de la captura de Artemio que el líder guerrillero debería saldar sus cuentas con la justicia peruana.

A diferencia del vecino país de Colombia, Perú no tiene un historial de enviar a sus narcotraficantes a juicio en Estados Unidos. Los traficantes peruanos no tienen el mismo poder ni la habilidad para escapar de las instalaciones del gobierno, y para las autoridades estadounidenses ellos son una prioridad menor que sus contrapartes colombianas.

“El interés geopolítico de Estados Unidos, de mezclar el narcotráfico con la subversión, ha sido mucho más sencillo en el caso de Colombia que en el de Perú”, señaló Soberón.

Mientras que los traficantes colombianos en los años noventa temían ser extraditados a Estados Unidos, esto no tendría el mismo efecto sobre los líderes de Sendero Luminoso. Gustavo Gorriti de IDL-Reporteros señaló que mientras los traficantes colombianos son fundamentalmente hombres de negocios, que pueden ser convencidos de negociar bajo la amenaza de extradición, los líderes de Sendero Luminoso tienen motivaciones diferentes. “Su objetivo fundamental es el de una insurrección a través de una insurgencia armada prolongada. Ellos saben en lo que se han metido, que han tomado un camino de vida o muerte, y este tipo de amenazas vale muy poco”.

Puede que a los Quispe Palomino no les quede mucho tiempo. Las fuerzas de seguridad abatieron a dos de sus mejores operarios en agosto de 2013 -al jefe militar Orlando Borda Casafranca, alias “Alipio”, y al tercero de los hermanos Quispe Palomino, alias “Gabriel”. Para el general (r) Morán, el grupo del VRAEM se enfrenta a una situación similar a la que se ha enfrentado el grupo del Huallaga desde 2010, cuando la pérdida constante de lugartenientes dejó a Artemio en una posición cada vez más vulnerable.

“Están aislados, han perdido capacidad operativa”, dijo. “En poco de tiempo van a estar muertos o arrestados, ese es el destino para ellos”.

Perú en camino a cumplir objetivo de erradicación de coca, pero sólo en donde Sendero Luminoso está ausente

Las cifras del gobierno muestran que Perú está en camino de cumplir sus objetivos de erradicación de coca de 2014, pero el enfoque de las autoridades en las áreas centrales, a expensas de la región del VRAEM, engaña la preocupación existente sobre las capacidades de la guerrilla de Sendero Luminoso para interrumpir los esfuerzos.

Según el ministro del Interior, Daniel Urresti, Perú erradicó 16.591 hectáreas de coca en lo que va del año, informó AFP, lo que significa que el país está en camino de alcanzar su meta de erradicar 30.000 hectáreas a finales de 2014. Urresti añadió que la policía antinarcóticos también se ha enfocado en la destrucción de laboratorios de drogas y pistas de aterrizaje clandestinas utilizadas por los traficantes.

En la reciente reunión de las Naciones Unidas, el presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), Alberto Otárola, afirmó que los programas de sustitución de cultivos del país en la región San Martín –ubicada en el valle del Alto Huallaga, al centro de Perú- han tenido éxito y sirve como “un ejemplo para América y el mundo”. Otárola agregó que en el Valle de Monzón, que forma parte del Valle del Huallaga, el gobierno ha reducido el cultivo de coca de casi 8.000 hectáreas en 2011 a sólo 227.

Análisis de InSight Crime

Perú, el principal productor de cocaína del mundo, ha renovado recientemente sus políticas de coca después de que el gobierno reemplazara a su jefe antidrogas de línea dura, y redujera los planes de erradicación forzosa. Sin embargo, es probable que el cambio de enfoque no sólo estuviera influenciado por la política, sino también por el grupo guerrillero Sendero Luminoso, que prácticamente ha desaparecido en una región clave de cultivo de coca, pero ha convertido otra en su bastión.

Los objetivos de erradicación forzosa establecidos a comienzos del año se centraron en gran medida en el Valle de los Ríos Apurimac, Ene y Mantaro (VRAEM), un bastión de Sendero Luminoso, donde se cultivó más del 57 por ciento de la coca del país 2013. Sin embargo, las autoridades peruanas anunciaron posteriormente que las fuerzas de seguridad ya no llevarían a cabo la erradicación forzosa en la zona y redujeron su meta de erradicación de coca de 15.000 a 5.000 hectáreas. Las autoridades dijeron que el cambio de política se había producido en respuesta a la información que Sendero Luminoso había ofrecido para ayudar a los locales a combatir la erradicación.

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En cambio, el gobierno parece haber cambiado su enfoque a otras áreas donde Sendero Luminoso ya no representa una amenaza. El Valle del Alto Huallaga -el lugar del programa de sustitución de cultivos alardeado por Otárola- fue un antiguo bastión de Sendero Luminoso hasta la captura del líder guerrillero Florindo Eleuterio Flores Hala, alias Artemio, en 2012. Desde la pérdida de Artemio, su facción de Sendero Luminoso, que había ayudado a proteger los cultivos de coca, se ha desvanecido, permitiendo a las autoridades comenzar nuevos programas de erradicación en la región.

Mientras tanto, hay informes de que hasta 10 vuelos con drogas entran a la región del VRAEM todos los días, transportando un total estimado de entre 54 y 72 toneladas de cocaína al mes.