Explicando el Aumento en la Tasa de Homicidios de Guatemala

Las estadísticas muestran que, por primera vez desde 2009, el número de homicidios ha comenzado a aumentar a un ritmo constante en Guatemala, planteando la pregunta de qué podría estar detrás de este aumento.

Como indican los hallazgos del analista de seguridad Carlos Mendoza para el Central American Business News, en lo que va de 2013, los homicidios mensuales han aumentado en comparación con el mismo periodo de 2012. Nada más abril, experimentó un aumento del 39 por ciento en los homicidios en comparación con a abril de 2012, según cifras de la policía. Los datos conservados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) de Guatemala muestran un pequeño aumento del 26 por ciento, al comparar abril de 2012 con abril de 2013.

En general, las cifras de la policía muestran que Guatemala registró un aumento del 20 por ciento en los homicidios durante los primeros cuatro meses de 2013, en comparación con el mismo período en 2012.

Esto apunta a un cambio en la tendencia observada en Guatemala desde 2010, cuando los homicidios comenzaron a disminuir. La tasa nacional de homicidios del país en 2009 fue de 46 por cada 100.000 habitantes, en comparación con la cifra de 2012 de 34 por cada 100.000 habitantes. Mendoza señala que si se mantiene esta tendencia, 2013 sería la primera vez desde 2009 en que Guatemala sería testigo de un aumento anual de la violencia.

Homicidios Guatemala copiaPor su parte, el Presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, llamó a abril “un mes difícil” en términos de violencia, pero dijo que las cosas no parecían tan graves como para justificar la declaración de un “estado de emergencia” en ninguno de los 30 municipios más afectados por la inseguridad.

Análisis de InSight Crime

Las señales de problemas en Guatemala aparecieron en marzo, cuando se hizo evidente que el número de homicidios se elevaba en comparación con el año anterior. Las cifras de abril muestran que la tendencia continúa y plantean la pregunta de cómo explicar el aumento de la violencia.

En cierto modo, el cambio es inevitable, como lo señala Mike Allison – profesor de ciencias políticas en la Universidad de Scranton -. “Hubiera sido poco razonable esperar cuatro años consecutivos de tasas de homicidios bajas”, dijo a InSight Crime en un e-mail, y agregó: “Después de una caída del veinte por ciento en los últimos tres años, era de esperarse un pequeño retroceso.”

Una explicación del “retroceso” es que Guatemala está sintiendo el impacto de la disminución de la seguridad en el país vecino de Honduras. Como señaló Mendoza a principios de este año, la mayor parte de los homicidios en Guatemala se concentraron en el suroriente, con un 79 por ciento de todos los homicidios teniendo lugar en sólo 10 departamentos (provincias) en esta parte del país. El año pasado, Chiquimula y Zacapa, dos departamentos que limitan con Honduras, fueron los más violentos de la nación, una dinámica que no ha cambiado hasta lo que va de 2013.

Hay otras explicaciones que podrían dar razón del aumento en los homicidios. Allison señaló que ningún grupo en el país parece haber quedado a salvo de la violencia, incluidos los periodistas, los defensores de Derechos Humanos, la policía y los campesinos. Una preocupación es el despliegue que Pérez ordenó a los militares para “llevar a cabo funciones de seguridad pública que generalmente son de la policía”, escribió. Bajo Pérez, el gobierno ha ampliado el papel del ejército en la lucha contra el crimen organizado, lo que ha alimentado la preocupación de que los militares – sin entrenamiento en funciones policiales – podrían estar cometiendo abusos.

Otras posibles causas podrían incluir la captura y extradición de varios importantes capos del narcotráfico, que pueden haber provocado violentas repercusiones en el mundo criminal de Guatemala. También está la cuestión de la presunta guerra de los Zetas con el Cartel de Sinaloa por una ruta de tráfico de drogas cerca de la costa del Pacífico en el país. Las rivalidades internas que los Zetas están sufriendo en México podrían estar sintiéndose en la facción de Guatemala. Incluso es posible que los miembros de la Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18 que se oponen a una tregua de pandillas en El Salvador, podrían haber encontrado refugio en Guatemala y están causando problemas.

Mendoza dijo a InSight Crime que otra teoría para el aumento de los homicidios es que los miembros de la MS13 y Barrio 18 están dispuestos a mostrar su capacidad para sacudir la seguridad de Guatemala. Muchos de los homicidios reportados por los medios de comunicación guatemaltecos involucran a los trabajadores de transporte, que suelen ser asesinados por las “maras” en relación al cobro de extorsiones, dijo. Las maras podrían estar demostrando su poder en Guatemala con la esperanza de eventualmente presionar a las autoridades para que acepten dar un trato preferencial a los líderes pandilleros en las cárceles, o incluso conducir al tipo de negociaciones que se observan en El Salvador, agregó.

En última instancia, todo esto es especulación. La mayoría de los homicidios en Guatemala no se resuelven en los tribunales, por lo que no pueden ser atribuidos oficialmente al crimen organizado, el narcotráfico u otros fenómenos criminales. Todavía es demasiado pronto para decir si las cifras vistas hasta ahora en el 2013 realmente representan una disminución significativa en la seguridad en Guatemala.

También vale la pena señalar que la evaluación de la situación de seguridad general de un país sobre la base de la tasa nacional de homicidios no siempre es el mejor indicador de que las cosas estén mejor o peor. Los esfuerzos de Guatemala por limpiar su fuerza policial, por ejemplo, deberían aún ser considerados como una señal importante de progreso, aún cuando las cifras de homicidios cuentan una historia diferente.

El Presidente de Guatemala, Pérez, un ex oficial del ejército, fue elegido en parte porque él era visto como un político de línea dura en materia de seguridad (a pesar de que ha demostrado ser un posible reformador en el ámbito internacional cuando se trata de cuestiones de políticas de drogas). Su gobierno ha mostrado los avances de seguridad vistos bajo su administración a finales de 2012, y es probable que, si la tasa de homicidios sigue aumentado, Pérez se sienta lo suficientemente presionado como para tomar medidas drásticas.