Carteles de México amenazan de muerte a AMLO por sus duras medidas de seguridad

SHAREShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

En una misma semana, el presidente de México recibió dos amenazas de muerte de parte de dos grupos criminales de su país, lo que indica que la estrategia del presidente para enfrentar a estos grupos no los ha logrado amedrentar.

El 31 de enero, las autoridades hallaron un mensaje de los narcotraficantes en la ciudad de Salamanca, en el céntrico estado de Guanajuato, en el que se amenazaba al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y se exigía que retirara las fuerzas de seguridad de la zona, según informó Vanguardia. En Guanajuato se encuentra la refinería de Salamanca, un importante punto para el lucrativo negocio de robo de petróleo, dominado por los carteles de México.

López Obrador ha intentado controlar el excesivo robo de petróleo mediante el cierre de los principales oleoductos y el despliegue de soldados para proteger las refinerías y los camiones cisternas de la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex). Días antes de la amenaza de muerte, una bomba fue instalada dentro de un camión en las afueras de la refinería de Salamanca.

El mensaje de amenaza a López Obrador hace referencia a dicha bomba y está firmado por el cartel de Santa Rosa de Lima y su líder, José Antonio Yépez Ortiz, alias “El Marro”. El grupo está librando una sangrienta batalla contra el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) —el grupo criminal más poderoso de México— por el control del robo de crudo en el denominado corredor del “Triángulo rojo”, que se asienta sobre un enorme oleoducto subterráneo en la región centro oriental de México.

      VEA TAMBIÉN: Noticias y perfiles de México

Días más tarde, López Obrador recibió otra amenaza de muerte. La organización Arellano Félix, también conocida como el Cartel de Tijuana, se adjudicó el mensaje, señalando que lo había enviado como respuesta al despliegue de fuerzas de seguridad que el presidente ordenó en Tijuana, estado de Baja California, ubicado en la frontera entre México y Estados Unidos, según informó Vanguardia el 7 de febrero.

Tijuana, donde se dieron algunos de los conflictos más sangrientos durante la llamada “guerra contra las drogas”, ha experimentado un repunte en los homicidios como resultado de los enfrentamientos entre pequeños distribuidores que se disputan el control de las ventas de drogas a nivel local, especialmente relacionadas con la metanfetamina.

Las recientes amenazas de muerte se presentan justo después de que López Obrador anunciara, en una conferencia de prensa matutina a finales de enero, que la política de seguridad de su administración estaba logrando disminuir los niveles de violencia y que ya no habría guerra contra los grupos del crimen organizado. Como respuesta a las amenazas, el presidente dijo que él no se dejaría intimidar.

Análisis de InSight Crime

Es alarmante que López Obrador haya recibido amenazas de muerte de dos poderosos grupos del crimen organizado poco después de las recientes decisiones y acciones de su administración en materia de seguridad. Dichas amenazas públicas indican que los grupos criminales están enviando el mensaje de que lo enfrentarán a él y a su administración por el creciente retorno a una estrategia de seguridad militarizada.

López Obrador llegó a la presidencia gracias en parte a su promesa de distanciarse de las estrategias de seguridad militarizadas desplegadas durante décadas por sus predecesores y de poner fin a la “estrategia de capos”, que consiste en atacar a los jefes de los grupos criminales de México.

      VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre la política de seguridad

Sin embargo, la respuesta de mano dura del presidente frente al robo de petróleo y la inseguridad en Tijuana es la más reciente señal de que se ha desprendido de algunas de sus principales promesas de campaña y que ha vuelto a las antiguas técnicas. Las recientes amenazas de muerte y la creciente violencia en corredores criminales clave indican que los grupos criminales del país no parecen estar vacilantes. Por su parte, López Obrador parece haberse precipitado, afirmando que su nueva estrategia ha permitido logros importantes en materia de seguridad.

El Cartel de Santa Rosa de Lima, por ejemplo, bloqueó carreteras y quemó varios vehículos en oposición a las operaciones de López Obrador contra el robo de combustible en municipios controlados por el grupo en Guanajuato.

Aún más, México registró casi 3.000 asesinatos durante el primer mes de López Obrador en el cargo en 2018, un aumento de casi 10 por ciento con respecto al número de asesinatos registrados en el mismo mes (diciembre) de 2017 durante el anterior presidente, Enrique Peña Nieto.

Aparte de Tijuana, otras regiones estratégicas para los criminales, cerca de importantes puertos y a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos, han presenciado espeluznantes escenas de violencia a comienzos de este año, lo cual incluye cuerpos desmembrados y calcinados.

SHAREShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn