Líderes de Sendero Luminoso esperaban una fiesta y no una emboscada

Los líderes de Sendero Luminoso que fueron dados de baja en una emboscada por parte de las fuerzas de seguridad de Perú, presuntamente creyeron que iban a encontrarse con un narcotraficante en una fiesta y disfrutar de las prostitutas, pero el traficante se había convertido en un informante de la policía.

Más detalles están surgiendo sobre la emboscada que tuvo lugar a principios de esta semana, la cual condujo a la muerte de dos comandantes de Sendero Luminoso: Orlando Borda Casablanca, alias “Alipio”, y Marco Quispe Palomino, alias “Gabriel”. Ambos eran parte de la cúpula de la última facción guerrillera restante que opera en la región del VRAEM en Perú -Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro-.

Los hombres se reunieron con un narcotraficante que proporcionó apoyo logístico a la guerrilla, según la revista Caretas. No obstante, el traficante se había “vuelto” a la policía y ahora actuaba como informante. Los líderes guerrilleros llegaron a la casa del traficante, en zona rural de Llochegua, en el departamento central de Ayacucho. Ellos esperaban una fiesta y prostitutas, según una versión, pero en su lugar, terminaron sentados sobre una serie de cargas explosivas que las fuerzas de seguridad habían dejado para ellos. En cuanto el informante dio excusas y abandonó la propiedad, se detonaron las cargas.

Análisis de InSight Crime

Las fuerzas de seguridad peruanas están esperando repetir el éxito que tuvieron contra Florindo Eleuterio Flores, alias “Artemio”, quien dirigió la otra facción de Sendero Luminoso, en el valle del Alto Huallaga. Artemio fue capturado en febrero de 2012, y su detención parece haber destruido el poder guerrillero en esa región.

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Una de las etapas clave en el período previo a la captura de Artemio fue el asesinato de su jefe de seguridad, Héctor Aponte, alias “Clay”, en febrero de 2006, exactamente seis años antes. Esto dejó a Artemio cada vez más expuesto.

Las fuerzas de seguridad peruanas esperan hacer lo mismo con Víctor Quispe Palomino, alias “Camarada José”, el jefe de la facción del VRAEM. Alipio era el jefe militar de esta facción de Sendero Luminoso, y Gabriel era el hermano del Camarada José. El ahora segundo al mando es otro hermano de Palomino Quispe, Jorge, alias “Camarada Raúl”.

La muerte de Alipio sin duda ha debilitado la capacidad militar de Sendero Luminoso, pero no su papel en el tráfico de drogas en el VRAEM, una de las principales zonas de cultivo de coca en Perú. Lo que está claro es que la policía peruana está invirtiendo grandes sumas de dinero, y un esfuerzo considerable, en el reclutamiento de informantes dentro y alrededor del VRAEM, consciente de que esta es la clave para desmantelar la última facción guerrillera que queda en el país.

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